Por qué Harry y Hermione NO tenían que casarse

Harry Hermione

Hoy salió una entrevista que Emma Watson le hizo a J. K . Rowling, en la cual la autora decía que, en retrospectiva, Ron y Hermione como pareja fueron más un capricho de ella, que algo que debería haber surgido de la trama de los libros.

Aunque el título del artículo es «Hermione debería haberse casado con Harry», en los extractos que vi yo no vi esas líneas en particular, pero me parece un tema súper interesante.

Dejando a Ron o las personalidades de los personajes de lado, creo que la amistad entre Harry y Hermione es uno de los mejores elementos de los libros de Harry Potter.

Es demasiado común en la cultura popular que la chica termine con el protagonista, tanto que parece que su única inclusión en la historia es ser el interés romántico de éste.

Con Hermione no pasa esto. Además de ser un personaje exquisitamente desarrollado, cumple un rol de demostrar a los lectores –que en su mayoría se encuentran con esta obra durante la infancia o adolescencia– que hay relaciones más allá de las románticas.

Que existe la amistad y la camaradería, y que dos personas pueden amarse profundamente sin por eso estar «enamoradas» el uno del otro. Un vínculo casi familiar.

Por eso para mí es genial que Harry no haya terminado casándose con Hermione. Que eso ni siquiera haya estado «en la mesa» en los libros.

Luego, si Ron y ella eran la pareja indicada, es otro tema. Los argumentos de Rowling y Watson tienen algo de sentido, pero a mí personalmente me parece que Ron es un personaje que en el último libro evoluciona mucho, y me da la pauta que luego termina de madurar. En ese sentido, él y Hermione pueden tener más sentido que durante la adolescencia.

En todo caso, lo escrito, escrito está, y a mí me parece que fue muy acertado. Y también me parece genial que Rowling como autora pueda analizarlo desde su propia experiencia y cambiar de opinión con el paso del tiempo.

Acá el extracto de Rowling, la nota entera sólo está disponible para suscriptores de la revista Wonderland:

“I wrote the Hermione/Ron relationship as a form of wish fulfillment,” she says. “That’s how it was conceived, really. For reasons that have very little to do with literature and far more to do with me clinging to the plot as I first imagined it, Hermione ended up with Ron.”

“I know, I’m sorry,” she continued, “I can hear the rage and fury it might cause some fans, but if I’m absolutely honest, distance has given me perspective on that. It was a choice I made for very personal reasons, not for reasons of credibility. Am I breaking people’s hearts by saying this? I hope not.”

Quiero escribir ficción

Libro

Algo que me encantaría, que realmente amaría hacer, es escribir ficción.

Cuando era chica había escrito un par de «capítulos» de una historia. No era un fanfic propiamente dicho, pero la verdad es que tenía toda la influencia de las series y dibujos animados que veía por esa época, aventuras en el espacio, tripulaciones, misiones, salvar al universo.

Hoy, como 15 años más tarde, esos personajes que inventé en mi pre-adolescencia todavía están en mi mente, y aunque ya no hayan tenido más aventuras, a veces me los imagino, pienso qué harían en el mundo de hoy en día.

El tema de escribir ficción me genera una cierta incomodidad interna. Cada vez que pienso en hacerlo mi mente se llena de dudas y miedos. Simplemente no me considero lo suficientemente creativa como para poder inventar una historia, un mundo que hoy en día me satisfaga.

El problema, claro está, es que pienso que si no puedo ser una J. K. Rowling o un Stephen King, mejor ni siquiera debería intentarlo. Así soy yo, a decir verdad. Si no puedo hacer las cosas muy bien, prefiero ni intentarlo.

Pero una parte mía cree que si lograse ponerse a escribir, a inventar algo, me llenaría de satisfacción, de felicidad, y no importa si nunca voy a ser tan buena como los autores a quienes amo, igual me divertiría muchísimo.

Quizás de la misma forma que antes pensaba que nunca iba a poder correr más de 50 metros y hoy me encuentro avanzando casi 3km, algún día un par de personajes cobren vida bajo mis manos, aunque sea por un par de páginas.

¿Qué género? ¿Qué tan largos? ¿Ficción realista o ciencia ficción?

Abro estas preguntas al mundo, para que la idea esté «ahí afuera», y tal vez, con el tiempo, deje de ser solo una fantasía.

Cuando veo a alguien leyendo un libro que me gusta

Alguien leyendo un libro que amas

Ver a alguien leyendo un libro que yo leí y me gustó, es como si el libro me estuviese recomendando a una persona :)

Me crucé con esta imagen hace unos días y no podría estar más de acuerdo. Hay ciertos libros que te marcan, y con los que siento que cualquier otra persona que los haya leído ya tiene algo genial en común conmigo.

No sé qué sería de mi vida sin los libros. De papel, de tinta electrónica, en audio. Lo que sea. Una nunca está sola ni hay tiempo muerto cuando se tiene un buen libro a mano.

Hachas, cráneos, penes y vaginas

Tan brillante como sensato. Geoge R. R. Martin, autor de Game of Thrones:

Puedo describir cómo un hacha entra en un cráneo humano con detalle explícito y nadie va a pestañear dos veces por eso. Hago una descripción similar, igual de detallada, de un pene entrando en una vagina, y recibo cartas al respecto y personas insultando. En mi mente esto es bastante frustrante, es una locura. Finalmente, en la historia del mundo, penes entrando en vaginas han dado a un montón de personas un montón de placer; hachas entrando en cráneos, bueno, no tanto.

Terror

Weathered:  Paris, Idaho, 2 Cada tanto, en mi vida, me doy cuenta de que hay algo que me gusta desde hace mucho tiempo, aunque nunca lo haya pensado de ese modo.

Me pasó con cosas muy triviales, como darme cuenta que cierto artista es uno de mis favoritos, y con cosas que me cambiaron la vida, como “hey, la verdad siempre me gustó la tecnología”.

Hoy me di cuenta que siempre me gustó la literatura de terror. Es decir, más adulta siempre supe que Stephen King era uno de mis autores favoritos. Pero hoy me acordé que de chica me encantaban las historias de terror. Leía y releía los cuentos de la serie Socorro de Elsa Bornemann, y coleccionaba ejemplar tras ejemplar de R. L. Stine, tanto de la serie Fear Street como de los (a mi gusto, mejores) Escalofríos.

¿Alguna vez les pasó que de golpe reconozcan algo de ustedes mismos que estuvo presente toda su vida?

1000 cosas inútiles que un chico debería saber antes de ser grande

Hace un par de semanas (últimamente estoy tan a mil que pierdo la noción del tiempo, pero fue después del día del niño) me llegó un regalo muy especial para mi «niña interior» de parte de la gente de IBM: un libro que se llama «1000 cosas inútiles que un chico debería saber antes de ser grande».

Esto me «toca» de diversas formas. Primero y principal, es un libro, y los libros son de las cosas que más amo en este mundo.

Segundo, es sobre datos inútiles, y siempre me gustaron esas cosas. Me encantan los pequeños hechos o pedacitos de información que en algún momento nos pueden venir bien para iniciar una conversación, agregar un bocadillo o, en el momento menos pensado, ser verdaderamente útiles.

Y tercero porque creo que me van a servir mucho para una mini-sección que tengo ganas de empezar en Acceso Directo y que ya la nombré TidBits.

Todavía no me puedo poner a leerlo porque estoy completamente sumergida en otro libro sobre el que les quiero hablar apenas lo termine, Las leyes de la Simplicidad, pero está a la espera en mi mesita de luz :)

La venganza inmortal

La venganza

Llega el día de San Valentín y uno se empieza a sentir un poco pegajoso. Sí, bueno, los 40º de sensación térmica seguramente no ayudan, pero con tantas publicidades y afiches empalagosos ya de romántico se cruza el límite a lo pesado. En estas oportunidades no viene mal, como dice Paso de los Toros, “cortar con tanta dulzura”, así que el libro “La Venganza Inmortal” es una buena dosis de amargura para atravesar esta semana equilibradamente.

El libro junta las mejores frases que distintas personas le dedicaron a sus ex-parejas desde el portal mandaleunmensajeatuex.com. Con cinismo y humor, nos muestran a los diferentes tipos de “ex” (y estoy segura que todos tuvieron, por lo menos, uno de ellos). Como esta joyita:

Me hacés acordar a Cortázar. A la plaza, linyera roñoso.

Amargura pura. El libro está a la venta en las librerías, pero además el mismo día de San Valentín van a “liberar” algunos ejemplares en el parque Tres de Febrero como una acción de “bookcrossing”, junto a unos gigantes muñecos vudú.

¿Yo? Creo que lo mejor es hablar con el ex todo lo que haga falta hablar y seguir adelante, nada de rencores ni resentimientos. Y que el amor se demuestra cada día del año, no solo el 14 de febrero, que todo junto empalaga. Así que, más que feliz día de los enamorados, prefiero desearles una vida llena de amor.