Todo lo que no necesitas

En un mundo en el que siempre necesitamos tener más (más plata, más amigos, más cosas), me puse a pensar que a veces la felicidad no está en tener más de cualquier cosa, sino en tener menos de las cosas que no nos hacen bien, todo lo que no necesitamos.

Dejemos ir la necesidad de tener siempre la razón. La última vez que revisé, el mundo no se terminó cuando admití que estaba equivocada. Les juro.

Cortemos con las críticas y los chismes. Hablar mal a espaldas de alguien, solamente habla mal de nosotros mismos. Mi regla personal es que si no le diría algo en la cara a una persona, entonces no lo voy a decir a sus espaldas.

Perdonemos los errores que cometimos en el pasado. Hagamos el compromiso sincero de no volver a hacerlo, pidamos las disculpas necesarias, y dejémoslo ir. Castigarnos toda la vida no soluciona nada.

Soltemos las quejas. Sí, a veces las cosas no salen como queremos. Se llama vida.

Si no te gusta como son las cosas, hay que hacer algo para cambiarlas. Si no estás dispuesto a intentar cambiarlas, no te quejes. Y si es algo que está completamente fuera de tu control… no pierdas tu energía quejándote. Solo la vas a pasar peor.

Dejemos ir los apegos. El chico o la chica que no te corresponde, el viaje que no pudo ser, las cosas a las que nos aferramos por miedo al cambio… solamente soltando podemos hacer lugar en nuestras vidas para que lleguen cosas nuevas y mejores.

Soltemos los miedos y las ideas que nos impiden crecer. No es fácil, pero les prometo que vale la pena.

Y cuando lo hagan, vengan y cuéntenme cómo les está yendo.

2 comentarios en “Todo lo que no necesitas”

Los comentarios están cerrados.