¿Se acuerdan de las cámaras con rollo?

ce thumb Una de las características más típicas de un viaje es sacar fotos, y este por supuesto no es la excepción. Así que estuvimos sacando muchas fotos de boludeces varias (algunas Juan las subió a Flickr), y yo pensaba (bah, creo que era yo): los niños de hoy en día nunca van a saber lo que es una cámara con rollo. Es implica que no van a saber:

– Lo que es pagar por cada rollo y cada revelación.

– Tener que pensar bien a qué le vas a sacar, porque como mucho tenías 36.

– Tener que esperar a revelarlas para saber cómo salieron (y, por supuesto, dejar en manos del destino si la foto salió bien o no).

– Arriesgarse a que el rollo se haya velado y bueno, chau recuerdos vacacionales.

– No poder elegir la foto en la que mejor saliste, ni probar 10 veces hasta que salga bien.

Por cosas como estas me gusta tanto la tecnología…

Un gran paso para mi, no tanto para la Humanidad

lunahuellaCuando el hombre ¿llegó? a la Luna, cuenta la leyenda (porque como yo no existía, es leyenda), que Armstrong dijo “Un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la humanidad”. O algo así. Hoy puedo decir que en mi historia personal estoy dando un gran salto, aunque desde afuera no se pueda notar, y sólo parezca un pasito.

Me refiero puntualmente al hecho de que la semana pasada dejé mi trabajo fijo, regular, estable, para dedicarme a la actividad que más satisfacción me ha dado en mi corta vida adulta: el blogging. Si señores, así como lo leen, a partir de hoy me vuelvo una blogger full time, escribiendo no solo para Acceso Directo, sino también para Punto Geek (mi segundo hogar desde hace meses), Bitelia y Sitio Geek. Mi gracias infinitas a Juan, Eduardo y Jose por confiar en mi para esto.

Además del hecho de jugarme por lo que me gusta, algo que me pone muy contenta es que desde el primer día voy a poder disfrutar a pleno de una de las mejores cosas de trabajar en forma independiente: la libertad y movilidad. Y es así como mis primeros artículos van a ser publicados mientras viaje a San Javier, a pasar 4 días lejos del caos de la ciudad, divirtiéndome y trabajando con un gran amigo (a vos, de nuevo, gracias por partida doble triple).

Alegría y responsabilidad, una combinación explosiva.