Habemus teléfono

N96

Después de meses de luchar contra un Motorola W510 roto, trabado y prácticamente analógico, entré finalmente al mundo de los smartphones gracias un gesto muy generoso (y buena onda) de Hipertextual (¡¡gracias!!).

Así que ahora soy la orgullosa dueña de un Nokia N96 con el cual podré molestarlos un poco más seguido en Twitter, ser un poco más workaholic con los mails, y sacar fotos de cualquier tontería que se me ocurra.

Pueden esperar (o no) algunos posts sobre cómo hacer tal o cual cosa con uno de estos bichos en Acceso Directo, porque todavía tengo que aprender a manejarlo.