Un gran momento

Gratitud

La semana pasada hice un viaje express a São Paulo, dos días, una sola noche. Cuando volví a casa, el miércoles bien tarde, estaba totalmente desorientada con respecto a qué día y hora era. Mi angina furiosa pero viral no ayudaba con la situación.

Me pasé el jueves convencida de que era lunes, y atendiendo compromisos y reuniones, repitiendo a quienes tenían que lidiar conmigo que disculpen mi desorientación. Nada fuera de lo común.

Lo fuera de lo común, lo extraordinario para mí, fue lo siguiente.

Más de una persona me dijo «si creés que hoy es lunes, cuando mañana sea viernes vas a estar feliz». Y me di cuenta que eso ya no significa nada para mí.

El viernes ya no significa más el día de la libertad, de empezar a vivir en serio durante el fin de semana.

El lunes ya no significa una tortura, el momento de tener que retomar esa actividad que no me hace feliz pero que es un mal totalmente necesario.

Ahora que me dedico 100% a mis proyectos trabajo más que antes, pero lo disfruto tanto que el hecho de que sea viernes, lunes, jueves o domingo me es totalmente indistinto.

Soy plenamente consciente de lo afortunada que soy de poder sentirme así. No es algo que haya venido gratis, por supuesto. Es el fruto de muchos años de trabajo, de decisiones difíciles, y de tener que bancarme la incomodidad e incertidumbre en ciertos aspectos de mi vida en pos de hacer crecer algo en lo que creo completamente.

Pero es un gran momento, y no quiero que mi ansiedad me lo opaque.

El miedo a empezar un proyecto nuevo

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Estoy tratando de empezar un proyecto nuevo. Me propuse a mí misma sentar las bases del mismo durante la semana de las fiestas, pero estoy encontrando mucha resistencia interna. Es miedo.

Mientras que con otras cosas que hice anteriormente me tiré a la pileta de cabeza y sin pensarlo demasiado (algunas veces me fue bien, otras mal), con este proyecto en particular me estoy demorando muchísimo.

Lo vengo gestando en mi cabeza hace más de un año, y concretamente empezando a hacer cosas desde hace un par de meses. Pero todo en la fase de «planificación».

Estos días son los días en los que me propuse a concretar, y todavía no lo hice. Que un ratito más de Assassin’s Creed 3. Que voy a leer para estar mejor informada. Que me voy a dormir una siestita porque trabajé durísimo durante todo el año y me lo merezco.

El otro día le contaba sobre esto a Fabio. Cómo se me hace un nudo en la panza cuando pienso en sentarme y empezar a hacer. Algo que no me había pasado antes ni siquiera con cosas parecidas.

Pero esta vez es diferente. Y eso da miedo y emoción al mismo tiempo.

¿Por qué les escribo esto? Porque siempre que les comenté alguno de mis miedos o preocupaciones, me sirvió para seguir adelante.

Así que espero que hoy sea el día en el que finalmente empiece a desarrollar un sueño más.

Otra oportunidad

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Llega un momento del año que es tremendo: el momento de renovar los dominios (direcciones web) que compré con la esperanza de convertirlos en hermosos proyectos.

El problema es que salvo contadas excepciones (una, dos, tres), casi todos mis dominios quedaron sin usar. ¡Es terrible!

Cada año esta época me recuerda todas las cosas que quise hacer y que quedaron en el olvido. Cada año, renuevo con la esperanza de que «esta vez sí lo voy a poder hacer». Y luego llega este momento otra vez, con los dominios vacíos.

Así que aquí estoy, con un mail de recordatorio de vencimiento en mi casilla, pensando si debería dejarlos ir, sacarme este peso de encima y seguir adelante. O si debería darles (y darme) otra oportunidad, y esta vez sí, hacerlos crecer.

Me conocen, la respuesta es obvia. Otra oportunidad.

El año que viene a esta altura, los tomo a ustedes por jueces para que me pregunten «Cecilia, ¿qué hiciste con tus proyectos?». Y les rendiré cuentas.

Mi nueva hija: Perfecto Ambiente

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Cuando uno se dedica a esto con la pasión con la que lo hago, es inevitable sentir que cada nuevo proyecto es como un hijo.

Así es como con muchísima alegría presentamos ayer con mi querida amiga Isa nuestro primer proyecto solas: Perfecto Ambiente.

Perfecto Ambiente es un blog de decoración, algo relajado, que no requiere mucha lectura ni usar la cabeza, sino relajarse y disfrutar de las imágenes, inspirarse, tomar ideas.

Hacía bastante que queríamos armar algo más “femenino”, ya que las dos nos movemos en ambientes mayoritariamente masculinos. Y si bien la decoración no es un ámbito exclusivamente femenino, podemos darnos el gusto de hacer un diseño limpio, tranquilo, con colores claros, mucho rosa y muchas fotos.

La idea detrás del blog es mostrar ambientes (y que el blog en sí mismo también lo sea) que den esa sensación de estar en el lugar perfecto en el momento perfecto, aunque sea en la mitad de un día caótico. Esa es la sensación que tengo cuando me encuentro con Isa a tomar un café en la mitad de la semana, y disfruto del lugar, la música, la decoración y la compañía.

Así que los invito a que se den una vuelta, me cuenten qué les parece, y ojalá se sientan como en casa.

Por último quiero agradecer muchísimo a todos los que nos felicitaron, retwittearon y desearon cosas buenas anoche cuando hicimos la presentación en Twitter. Hasta que llegué a contar, vi twitts de @juanguis, @Intertextual, @Kabytes, @sebabellucci, @edufortes, @dobleveve, @Vardita, @RareGaZz, @ignacio_anduaga, @TheGoldStar, @PeterSmileArg, @alextavara, @hectorinc, @angelbladex, @Gromix, @ricardocasta, @soypro, @martinvol, @NeriAispuro, @fcovicente, @xeas, @sic, @maccur, Mayoraz, @Agustiina, @rofc, @Giordan14, @martinbeasnunez, @Fepe55, @Deoxys94, @juanrossi, @dorthweb, @flang, @joseperezlara. Si se me escapó alguien, mis más sinceros agradecimientos también.

Ellos

ellos

Con tantos proyectos nuevos, me encuentro pensando en “ellos” todo el tiempo. ¿Quiénes son “ellos”? Yo tampoco lo sé.

Puede ser mi prima, o un hombre de 46 que vive con su perro, una madre de 6 hijos, un niño de 8 años, una adolescente de 17. “Ellos” son los que están del otro lado de la pantalla, como vos que me estás leyendo, como yo cuando cierro esta ventana y me pongo a leer a otros.

Pienso en ellos, si les va a gustar lo que escribo, el diseño de la página, las fotos que elija, las palabras que use. Ellos son abstractos y muy reales al mismo tiempo. Son los 1600 de Acceso Directo, los 10 mil de PuntoGeek, los 20 mil de Bitelia. Son los casi 300 registrados en CNX. Y son todos los que vendrán. A ellos dedico gran parte de mis pensamientos.

Es extraño como una presencia tan abstracta se puede volver tan real. Y es lindo. Muy lindo.

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