Historia de la prevención

En los pueblos antiguos, se relacionaba a los dioses y fuerzas sobrenaturales con la protección y la salud.

Después la gente se da cuenta que se pueden controlar ciertas condiciones para prevenir enfermedades. Por ejemplo: controlar la higiene para evitar epidemias.

Se va descubriendo también que no hay una única causa para un efecto, sino múltiples: la sobredeterminación.

Comienzan a considerarse además virus y bacterias, la familia, lo social, etc., en relación a la salud y la enfermedad.

A fines de los 50, principios de los 60, se consolida la prevención. Caplan, en el ‘64, publica "Principios de la psicología preventiva". El contexto es Vietnam.

Un punto revolucionario fue empezar a concebir la lucha contra la enfermedad y cualquier tipo de sufrimiento en una comunidad.

Caplan da su modelo de prevención por niveles. Habla de la psiquiatría preventiva, en la cual un cuerpo de conocimientos profesionales puede utilizarse para planear, llevar a cabo programas, reducir la frecuencia en una comunidad de los trastornos mentales de todo tipo, la duración y el deterioro.

Prevención primaria: es la prevención propiamente dicha; se aplican estrategias para evitar situaciones anómalas. Disminuir la incidencia. El abordaje se relaciona con la necesidad de la persona y las consecuencias en la comunidad.

Prevención secundaria: A pesar de las acciones de la prevención primaria, se padecen enfermedades, que deben ser atendidas. Es el nivel de la clínica, atender el daño. Lo más útil aquí es el diagnóstico precoz y el tratamiento efectivo.

Prevención terciaria: Reducir en la comunidad las consecuencias de los trastornos. La rehabilitación.

Con Caplan, se instala la prevención como un proceso activo, para promover la salud a nivel colectivo, no individual.

En salud mental, la prevención tiene que ver con llegar a masas importantes.

La OMS habla de 4 pilares fundamentales del bienestar: educación, salud, trabajo y vivienda. Y éstos, en un clima de responsabilidad, libertad y derecho.

En Argentina, José Bleger trabajó paralelamente a Caplan. Decía que la prevención y la educación eran los patitos feos de la psicología.

Uno de sus grandes aportes fue el rol del psicólogo. Ataca al PA con que el rol era muy pasivo, propone que salga a la comunidad. Señaló el camino de los psicólogos como agentes del cambio social (aunque hoy se sabe que es la comunidad entera quien favorece esos cambios). “Los psicólogos no deben esperar que la gente enferme para intervenir”. Se debe promover el bienestar y no solamente curar.

Además, jerarquizó la importancia del trabajo interdisciplinario.

Hay que crear ámbitos comunitarios que promuevan la participación y bienestar ya que estos ámbitos influyen en la salud. Si el ambiente es inadecuado, lo será la salud.

Propone un psicoanálisis operativo, aplicado, fuera de contexto, en situaciones de la vida cotidiana.

Paulo Freire basó sus conceptos en una educación como práctica de la libertad, un acto de conocimiento y aproximación crítica a la realidad. Propone romper los modelos tradicionales de educación, realizando sus trabajos fuera de los muros de la escuela. Definía a la escuela como una institución domesticadora que legitimaba la desigualdad social.

El objetivo de la educación es permitir que el hombre llegue a ser sujeto, construirse como persona, transformar al mundo. Propone una pedagogía para la liberación, para que los oprimidos no traten de “ser como el patrón”, sino que sean conscientes de su posibilidad de apoderarse de su propia realidad para transformarla, con su capacidad y esfuerzo.

Prevención – Octavio Fernández Mouján

Octavio Fernández Mouján habla del concepto de desajuste, como algo inevitable y necesario, que nos lleva a entrar en crisis, y propio de la condición humana.

Nosotros no coincidimos con nosotros mismos. Esto a veces está bueno (no matar cuando nos enojamos) y otras veces no (por ejemplo, en la repetición).

Las crisis y los desajustes son un campo dinámico entre lo objetivo, subjetivo y participativo.

Hay 3 desajustes básicos:

1- La demanda socio-cultural contra el progreso tecnológico y científico.

A veces el progreso se impone en forma violenta. El sistema busca una solución de compromiso, que siempre resulta tensionante. Prevenir sería incorporar un tercer término, el de la cultura viva, dinámica, integradora. No se pone en duda los beneficios de la tecnología, sino el ambiente que produce.

2- Entre las necesidades elementales y los sistemas socioeconómicos.

El consumismo, la brecha entre ricos y pobres, etc. La salud no es accesible para todos. Y la peor consecuencia de esto es la drogadicción.

3- Entre el deseo de conocimiento y los sistemas educativos y socioculturales.

La necesidad de saber es pulsional; el desajuste se remonta a los principios de la humanidad. Los sistemas que dan información no siempre dan información auténtica. Y la imponen.

Con estos desajustes, el peligro que se corre es que los símbolos (que no son unívocos ni literales, sino polisémicos, con variedad de significados) se conviertan en signos (unívocos, literales, pueden volverse objeto de consumo).

Cuando el símbolo vuelve a tener su fuerza, es el símbolo vivo, no se inventa, y puede construir un valor cultural. Esto es lo que se pone en juego en la cultura viva: un ámbito propicio para cuestionar lo establecido, participar y crear. Impide que los símbolos se conviertan en signos, y busca evitar transacciones sintomáticas de dos términos, al agregar uno más. Tiene un valor transformador y creativo.

La prevención primaria es anticipación de futuro, para evitar la enfermedad integrando la “cultura viva” al ambiente establecido, de manera tal que la contradicción entre los sistemas imperantes y la búsqueda de identidad de los individuos y grupos sociales pueda ser resuelta coparticipativamente.

El modelo teórico propuesto es el de Crisis Vital, y el método, el “inventivo”, sobre el cual se aplica el hipotético deductivo.

La “gran invariante” en el estudio de la prevención primaria es la “cultura viva”, el tercer término que vuelve más dinámico al ambiente y amplía el campo de posibilidades.

Este esquema nos sirve para volver a ilustrar qué es una crisis vital: dudar de lo establecido, ampliarlo para intuir una nueva visión de la realidad que orientará nuevas respuestas tentativas. Así, se puede extender el ambiente a fin de realizar una tarea preventiva con más posibilidades de cambio. El abordaje busca:

1) Transformar una consulta puntual en ambiental, y una asistencial en preventiva también

2) Profundizar toda situación de crisis para hacerla vital

3) Ampliar el campo con el método inventivo

4) Concientizar a la población sobre lo que es “calidad de vida” para poder criticar al sistema actual de “cantidad de vida”

5) Promover la salud como desafío permanente, no conformarse con evitar la enfermedad