Alguien te está mirando

No quiero que nadie se ponga paranoico. Pero.

En la época en la que vivimos, es muy probable que la mayoría de ustedes twitee o publique en Facebook cosas que, sin que tengan la más mínima sospecha, hagan que lleguen o se alejen de ustedes posibilidades increíbles.

Una foto, un comentario, un link, o hasta la aplicación que usan para publicar puede ser la diferencia que haga que llegue (o se vaya) un trabajo, un viaje, una invitación y muchas otras cosas.

Lo sé porque lo veo pasar todos los días. En algún momento tenemos que empezar a entender que si elegimos el camino de las redes sociales, todo lo que digamos puede ser usado en nuestra contra, o favor. Por lo general, cuando uno tira buena onda, llegan cosas buenas, y cuando tira mala onda… no tanto.

Pero no piensen mucho en eso o a uno se le muere la espontaneidad.

Otra oportunidad

opportunity ticks

Llega un momento del año que es tremendo: el momento de renovar los dominios (direcciones web) que compré con la esperanza de convertirlos en hermosos proyectos.

El problema es que salvo contadas excepciones (una, dos, tres), casi todos mis dominios quedaron sin usar. ¡Es terrible!

Cada año esta época me recuerda todas las cosas que quise hacer y que quedaron en el olvido. Cada año, renuevo con la esperanza de que «esta vez sí lo voy a poder hacer». Y luego llega este momento otra vez, con los dominios vacíos.

Así que aquí estoy, con un mail de recordatorio de vencimiento en mi casilla, pensando si debería dejarlos ir, sacarme este peso de encima y seguir adelante. O si debería darles (y darme) otra oportunidad, y esta vez sí, hacerlos crecer.

Me conocen, la respuesta es obvia. Otra oportunidad.

El año que viene a esta altura, los tomo a ustedes por jueces para que me pregunten «Cecilia, ¿qué hiciste con tus proyectos?». Y les rendiré cuentas.