Nostalgia cero

Cartuchera

Foto de Sakuraku Kitsa

Hace poco empecé a trabajar en una campaña cuyo eje son los mejores recuerdos de la infancia, lo cual me trae, por supuesto, muchos lindos recuerdos de la mía. Pero también me doy cuenta que esa época, quizás hasta 1er o 2do grado de la primaria, es la única que recuerdo con nostalgia.

Durante la primaria me recuerdo como una niña muy temerosa e insegura. No miedosa de cosas como la oscuridad o los ladrones. Miedosa de estar haciendo algo mal, miedosa de los reproches de las maestras, insegura de mi propio valor.

Ojo, mi infancia fue realmente muy buena, pero cuando pienso en el colegio primario, esa sensación de temor (que atribuyo, para qué ocultarlo, a las monjas del colegio al que iba) me resulta angustiante. La verdad, no siento nada de nostalgia por esos años.

Algo parecido me pasa con el colegio secundario. La adolescencia es una época turbulenta para todos, así que aquí no me voy a creer única ni especial. En mi caso, la mejor forma de describir cómo me sentí durante casi los 5 años del colegio es “inadecuada”.

No era lo suficientemente linda (más bien todo lo contrario), o astuta, o graciosa. Lo único que era (o al menos así me consideraban) era inteligente, pero esa inteligencia no la pude aprovechar para terminar de encajar bien en ningún grupo. De nuevo, pasé buenos momentos, pero el secundario, a diferencia de muchas otras personas, no es algo a lo que quisiera volver.

¿A dónde voy con todo esto? ¿Es un post emo lamentándome por mi pasado?

No, para nada. Muy por el contrario, es una reflexión sobre cómo pocas situaciones de mi pasado me causan nostalgia, y cómo eso quiere decir que cada vez me siento más cómoda donde estoy, con cada paso que doy.

Cada nueva etapa que afronto supera a la anterior, le da un giro de tuerca, me ayuda a resolver algún tema pendiente. Creo que es un gran signo de crecimiento personal, aunque sea en algunos aspectos.

Nostalgia cero por muchísimos años que, a medida que pasa el tiempo, son un capítulo cada vez más chico de mi vida.

Mi presente me gusta, y me quedo con la sensación de que la vida me tiene deparadas aventuras cada vez mejores.

Babylon 5

Babylon 5

Fue el año del fuego. De la destrucción. El año en que tomamos nuevamente lo que nos pertenecía.

Fue el año del renacimiento. El año de la gran tristeza. El año del dolor. Y el año de la alegría.

Fue una nueva era. Fue el final de la historia. Fue el año en que todo cambió.

El año: 2261. El lugar: Babylon 5.

Hace tiempo que tengo nostalgia por Babylon 5 (probablemente desde que encontré mi separador de Susan Ivanova), mi serie de SciFi favorita (por el simple hecho de haber sido mi primera).

El texto de ahí arriba es el de la apertura de la cuarta temporada de la serie. Si alguien me consigue el video de eso en español de latinoamérica, se lo agradeceré eternamente.