Percepciones diferentes: hombres y mujeres en el trabajo

Como sociedad hemos avanzado tanto en la igualdad entre géneros (piensen cómo eran las cosas hace sólo 100 años!) que a veces nos olvidamos que todavía quedan prejuicios y miradas diferentes para cuando hombres y mujeres hacemos las mismas cosas.

El trabajo en corporaciones es uno de los ambientes más notorios (el otro, me parece, es la vida amorosa). A medida que se sube en la escalera corporativa, el «techo de vidrio» se hace más evidente. Todos –hombres y mujeres– estamos haciendo cosas para eliminar ese fenómeno, pero no podemos negar que aún existe.

En mi Facebook estuve viendo amigas compartiendo esta publicidad de Pantene que me parece maravillosa, con una lectura muy simple de cómo, ante la misma actitud en el trabajo, el hombre se lleva una connotación positiva, mientras las mujeres, son vistas bajo una luz negativa:

A mí nunca me pasó, pero he visto cómo le pasa a colegas sumamente talentosas, y es una experiencia más que frustrante. Pero soy súper optimista de que, a medida que todos evolucionamos como sociedad, esto va a dejar de pasar.

El anuncio toca algunos de los temas que Sheryl Sandberg analiza en su libro Lean In, que recomiendo MUCHÍSIMO. Y a ella le gustó el anuncio ;)

PD: «Sé fuerte y brilla», me encantó.

Furia con la publicidad de Santander Rio

Desde hace unos días que tengo una furia que me consume por dentro, que me pone más loca que las publicidades de Activia (y miren que esas son malas!!) y que logra que grite «no la tolero!!» cada vez que aparece en los 174.576 canales que compraron: la última publicidad de Santander Rio en Argentina.

Disclaimer: este rant furioso es hacia la publicidad y no el producto, del cual no tengo ninguna queja, ni tampoco a la agencia que la haya hecho.

Quería compartir el video para que estemos todos en tema, pero no lo pude encontrar en Internet (se agradece el dato). De todas formas, lo pasan todo el fucking tiempo, no les va a costar encontrarla.

Empecemos por lo básico. El peinado, EL PEINADO, más feo que agarrarse el dedo con la puerta, ¿en qué carajo estaban pensando? Y miren que se los dice alguien que no es precisamente una referente en el tema, pero hasta mi viejo puede darse cuenta de lo horrible que es. Y encima la protagonista le dice a la amiga «A vos no te vendría mal». Además de forra, ciega.

Después el chiste barato que queda completamente desubicado. «¿Quieren saber por qué las pasé a buscar tan contenta?» y la locutora acota «No sean mal pensadas». ¿En serio? Con una frase tan genérica puedo pensar 800 cosas antes de ser mal pensada. Lo único que me inspira es un… WTF?

Y la frutilla del postre «vamos a chusmear de maridos!», con el corito ese de atrás que me parece una imitación un homenaje al «Canchero» de Banco Hipotecario que tanto prendió en su momento. Porque claro, no tienen 35 años, tienen 13 y tienen que chusmear de sus maridos como cuando hablaban de quién había transado con quién en el colegio.

Ni hablar de lo mal, pésimamente mal que deja parada a las mujeres –aunque esto es un defecto del mundo de la publicidad en general, no solo de esta. Mal gusto, forra con las amigas, mentalidad de adolescente… me saca, les juro que me saca.

Sé que no soy la única.

Y no me vengan con que «lograron que hablen de la publicidad» porque es el premio consuelo a cualquier publicidad mala.

Mis modelos tampoco eran muy realistas

Muchas veces me pregunté por que soy tan consciente de mi cuerpo y me preocupa tanto estar bien. Me refiero estéticamente, más allá de la salud.

Nunca me enloquecí por la ropa, las dietas ni los ejercicios, y cuando veo modelos anoréxicas desfilando siento una rabia terrible. Mientras mis amigas del cole se preocupaban por qué ponerse para ir a bailar un sábado a la noche, yo me iba a Camelot al centro para comprar cómics.

Soy una firme creyente de que la belleza pasa por estar saludable y feliz, y aún así me angustio cuando engordo un par de kilos (y me da bronca angustiarme por eso). Y no entendía por qué eso me afectaba «a mi también» hasta que de golpe una imagen me lo puso totalmente de manifiesto:

Mis modelos tampoco eran muy realistas. De hecho, probablemente lo hayan sido menos aún que las chicas de las revistas de moda.

Estamos rodeadas.

Fantasías comunes de las mujeres

Day dreaming

Damas y caballeros, este es un post bien minita.

Hace unas semanas me topé de casualidad con un post de 2 locas en ruedas cuerdas que resultó ser de Caro Aguirre (gracias Mery por el dato!), donde mencionaban con mucha gracia y atino algunas fantasías no sexuales (o bueno, depende del caso, supongo) frecuentes en las mujeres.

Hago propias algunas de ellas, y (además de invitarlos a leer la lista original) espero las suyas en los comentarios!

  • Descubrir qué clase de enferma mental sigue diseñando corpiños con la taza en punta.
  • Bajar de peso espontáneamente porque tenés mucho trabajo y te olvidás de comer
  • Comprar compulsivamente sin preguntar los precios, llevar cada prenda en varios colores y, cuando llegás a tu casa, desparramar todo sobre la cama para mirarlo.
  • Usar los más viles aros de lata, alambre de púa o chatarra repujada y que no te den alergia.
  • Saber a dónde van a morir las tapas de los tupperwares.
  • Poder detectar qué zapatos te van a mutilar los dedos antes de comprarlos.

De publicidades y géneros

Publi

Hay algo que sucedió desde que se inventó la publicidad, supongo, pero que últimamente me llama la atención más que nunca. Y es que no puedo creer que a esta altura de los tiempos las publicidades todavía sean tan estereotípicas con el tema de géneros.

Las compras, los productos de limpieza, los electrodomésticos, y cualquier cosa que tenga que ver con las tareas hogareñas,  todo protagonizado por mujeres. Y ya ni siquiera disimuladamente, muy estereotipado y mostrando a esas amas de casa que parece que no tienen nada más que hacer en sus vidas que lavar la ropa, cocinar, salir de shopping y alimentar a los hijos. Y eso solo, por supuesto, las hace tremendamente felices y las satisface plenamente.

Yo entiendo que esto fue así tradicionalmente (si no en la vida real, por lo menos lo que mostraban las publicidades), pero también estamos en un momento de la sociedad en la que esto ya cambió, o por lo menos a grandes rasgos. Los hombres también cocinan y limpian, y cuidan a sus hijos. Las mujeres también trabajan y saben arreglárselas por su cuenta.

Así que francamente me molesta que las agencias publicitarias y las marcas detrás de ellas sigan con esta cosa de siglos pasados, que sigan ubicando a hombres y mujeres en roles estereotipados. Al fin y al cabo, y quiérase o no, contribuyen a lo que es el imaginario social.

Y si el imaginario social espera que dentro de un par de años yo sea la que lave, limpie, cocine, haga las compras, cuide a los hijos y además trabaje, mientras mi pareja solo trabaja y a lo sumo mira el partido… vamos a tener un problema.

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p align=»justify»>Me indigné.