Desafío #CouchTo5K: progreso lento

Running

Después de mi valiente decisión de empezar a correr, y la siguiente carrera en rollers en la que me anoté, hoy vengo con la cabeza un poco gacha a decirles que no me está yendo tan bien como esperaba.

Verán, el plan siempre fue hacer esto con mi hermana, y como lo decidimos en un fin de semana de largo, no nos dimos cuenta realmente de los horarios diferentes que tenemos.

Yo empiezo a trabajar más temprano, ella se desocupa más tarde. Ahora que oscurece más rápido, correr a las 8pm no está tan bueno, y encima si consideramos que yo paso más de la mitad de mi vida fuera de mi casa (incluyendo varias noches a la semana), coincidir en tiempo y espacio se vuelve más difícil que juntar las ganas para hacerlo.

Es así como en dos semanas de desafío, solo hicimos las sesiones de entrenamiento que corresponden a una semana. Y a hoy, miércoles, todavía no salimos a entrenar ni una vez.

Un elemento más que suma a mi cansancio de estar de un lado al otro, y no tener una vida estable en la que pueda planificar con regularidad algo tan simple como salir a correr. (Bueno, en realidad hoy en día, coincidir TRES veces por SEMANA con una persona, no es nada, nada simple.)

Me pregunto si sería más fácil que hagamos el desafío por separado una o dos veces por semana, y solamente coincidir en la tercera.

¿Qué opinan?

Desafío #C25k: día 1

Couch to 5k

Inspirada por la fuerza de voluntad de mis amigos Claudia y Juan, hoy mi hermana y yo decidimos sumarnos al programa de entrenamiento Couch to 5k, lo que sería decir del sillón a correr 5km.

Correr es para mí una gran deuda pendiente. Mis amigos saben que yo “no puedo correr ni el bondi” (bondi = autobus, para los lectores de otras tierras), y es así desde el colegio secundario, época en la que además me habían diagnosticado una cierta dificultad pulmonar por la cual –según recuerdo– mis bronquios se cierran demasiado rápido y me cuesta un montón ajustar mi respiración.

La verdad, creo que eso de los bronquios fue más psicosomático que otra cosa, y estoy dispuesta a superarme a mí misma en una de las actividades que en mis 27 años de vida más me costó.

Hoy hicimos el primer día de entrenamiento, saliendo a pesar del mal clima y la humedad, y me siento muy orgullosa de mí y de Flor. Para alguien tan en cero como yo, fue intenso pero no imposible, aunque descubrí que además de la respiración, a mi rodilla derecha tampoco le gusta correr. Veremos cómo evoluciona eso.

¿Por qué les cuento esto? Porque no quiero hacerlo una o dos semanas y después abandonar, como me suele pasar con casi todo. Quiero que esto sea realmente un camino de superación y un cambio de vida.

Así que les pido su ayuda: insístanme, pregúntenme, persíganme para que tres veces a la semana, durante 9 semanas, pueda sostener esto.

¡Después les cuento cómo voy avanzando!