¡¡Corrí los 5K de McDonald’s 2014!!

M5K

El sábado pude ponerme a prueba otra vez en este asunto de corrrer que se me metió en la cabeza este año: completé la 5K de McDonald’s en Puerto Madero.

El quipo de McDonald’s me invitó muy amablemente dos semanas antes de la carrera, y yo que estaba mentalizada en entrenar con tranquilidad para la de LAN (que me anoté por mi cuenta y se corre el 30 de noviembre) de golpe me vi con una carrera en menos de 15 días.

Pero en vez de achicarme y rechazar la invitación, la acepté con ganas y me dispuse a ponerme las pilas y entrenar lo más que pueda. Es que aunque corrí la 10K de Fila en abril, tengo que admitir que no me moví en todo el invierno, y recién con la primavera volví a salir a correr.

A mitad de camino yendo a la carrera me di cuenta que no solo no me había puesto protector solar, sino que me había olvidado el celular. Sí. El celular. Eso significaba no solo que no iba a poder comunicarme con la gente que sabía que también iba a estar ahí, sino que no iba a poder escuchar nada de música durante la carrera. Me angustié pensando que me iba a aburrir muchísimo pero, spoiler alert, no fue el caso.

Llegué con tiempo antes de la largada y en la carpa de prensa me quedé charlando un rato con Flor Lujani y con Flo Perira (que después hicimos la largada juntas).

Bajo el sol abrasador de las 5pm, salimos. 99% de mujeres, algunas corriendo solas, como yo, y otras corriendo con amigas.

Algunas con vinchas con orejas de gatitos, o con flores, algunas vestidas de la Mujer Maravilla y otras sin ningún distintivo pero corriendo lado a lado y dándose ánimo.

En ese sentido fue muy distinto a la 10K de Fila, que era más competitiva, más «seria». En esta daba la impresión de que todas habían ido simplemente a divertirse y desafiarse.

Como todavía me cuesta un poco hacer tramos largos sin parar, corrí la mayor parte del tiempo pero lo intercalé con caminar de tanto en tanto, para recuperar el aire.

El calor era agobiante así que cuando llegamos a las botellitas de agua, tomé un sorbo y, por primera vez desde que hago esto, me tiré el resto del agua arriba de la cabeza. Eso ayudó considerablemente a bajarme la temperatura –y también a tener más look de destruida, por supuesto.

Llegué a la meta cansada pero feliz. Agarré mi medalla y me fui primero a un costado en el pasto para descansar y elongar un ratito, y luego de vuelta a la carpa de prensa donde un grupo de preparadores físicos estaban ayudando a elongar mejor. Aproveché, y lo bien que hice: al día siguiente apenas si me dolían un poquito los abdominales (que nunca estiré) pero nada de las piernas.

Caminé hasta tomarme un taxi a la vuelta sintiendo, por primera vez, el famoso «runner’s high». Me sentía MIL caminando por la calle, con el pelo ya secándose y enrulado, las mejillas coloradas, y ese bienestar que solo las endorfinas pueden darte.

Así que, un desafío más cumplido, y vamos por más.

2014 va a haber sido el año en que descubrí aspectos de mí misma que no sabía que estaban ahí. Y me encanta.

¡¡Completé la carrera de 10K!!

El domingo fue un día de tremenda superación personal: la chica que en el secundario no podía correr más de 3 minutos seguidos sin agitarse como si tuviese asma, completó una carrera de 10K.

Me gustaría decir que «corrí 10 kilómetros» pero no sería del todo cierto: más de una vez tuve que parar a caminar para recuperarme un poco ya sea del sentimiento de exigencia en los músculos, o para nivelar un poquito la respiración. Pero en total puedo decir que hice el 80% de la carrera corriendo, ¡y eso es un montón!

Fila Race 10K

Pensar que estaba entrenando para correr 5K (no en una carrera en especial sino por cuenta propia) y de golpe surgió esta oportunidad de correr la Fila Race y acepté. Gran decisión.

Mi cuerpo me sorprendió gratamente, y mi fuerza de voluntad también. Tengo que admitir que el hecho de haber corrido más de la mitad de la carrera con una cámara al lado también me forzó a dar lo mejor de mí misma para no quedar mal :P

En este momento me duele la rodilla derecha, pero el resto de mi cuerpo se siente bien. Y mi espíritu, sobre todo, está altísimo. Me siento feliz, aliviada y realizada.

Claro que esto no fue el objetivo ni el final, sino solamente el comienzo, y creo que fue un «boost» para acelerar el entrenamiento que hago por mi cuenta.

La próxima vez que salga a correr sé cuánto puedo dar de mí misma. Mi objetivo ahora va a ser correr 5KM sin parar, luego hacerlo más rápido, y luego ir subiéndolo progresivamente a 10K.

Mi tiempo en la carrera fue de 1:22hs, y aunque es «lento pero perseverante» puedo decir con cierto orgullo que no salí última. Y que la terminé 20 minutos antes de lo que me habían dado las cuentas mientras lo calculaba antes.

Es un tiempo modesto pero que para mí es un gran objetivo alcanzado.

Ahora a darle un par de días a este cuerpecito para que se recupere y luego volver a correr por placer, sabiendo que sí se puede.

Foto del equipo #MiPrimeraCarrera robada a Elen.

Me anoté para mi primera carrera

Zest Flocado

Así como tantos años de mi vida preparé con mucha emoción la muestra de jazz de fin de año, esta vez me toca «salir al escenario» con mi más reciente –y aún muy incipiente– habilidad: correr.

Hace algunas semanas me hicieron una linda propuesta para participar en la Fila Race 2014 en Puerto Madero, y acepté.

Me puse super contenta porque esto que vengo haciendo como un hobby, como un desafío personal, se pudo combinar con mi aspecto más «público» de una manera inesperada, y esas cosas, esos momentos de «serendipity», me encantan.

Es así que el 13 de abril voy a estar corriendo mi primera carrera. Es una 10K, lo cual está bastante por encima de los 5K a los que estoy apuntando en este momento, pero decidí animarme igual.

No importa si logro hacer sólo 5K (de hecho, lograr «solo» 5K sería para mí una felicidad inmensa), o si hago menos o si hasta me sorprendo a mí misma y hago más. Lo importante es vencer el miedo, los nervios, y sobre todo confiar en a dónde me pueden llevar mis piernas y mis pulmones.

En Twitter voy a contar mi experiencia con el hashtag #MiPrimeraCarrera, junto con algunos amigos que también fueron invitados –y para quienes también va a ser su primera carrera.

Al menos sé que apoyo emocional no me va a faltar.

Mientras escribo estas palabras, la carrera se vuelve más real, y me invade una sensación de emoción y de nervios al mismo tiempo.

Corredores con más experiencia, ¿me dan tips? Los necesito más que nunca :)

Mi primera carrera, en rollers

Mi amiga Meri me cargaba el otro día con que parecería que estoy en una especia de «crisis de 1/4 de vida», con todo este interés repentino en la actividad física. En realidad, lejos de «crisis», estoy con ganas de finalmente hacer las cosas que me vengo debiendo a mí misma desde hace mucho tiempo.

Así que cuando hace un par de semanas las chicas de Farmacity me invitaron a participar* en su carrera anual «Chicas en Rollers» me pareció divertido sumarme. Muy caradura de mi parte, teniendo en cuenta que la última vez que había «andado» en rollers había sido hacía 3 años.

Ceci en rollers

Yo sé andar en rollers de la misma forma en la que sé nadar: puedo hacerlo sin morirme y pasarla bien, pero estoy muy lejos de tener técnica o hacerlo «como corresponde». Y como eso no quita que no sea divertido hacerlo de vez en cuando, dije que sí, y con rollers prestados por Flor y protectores prestados por Dani me fui esta mañana a participar. Y ahora, con todo el cuerpo dolorido pero feliz, me siento muy orgullosa de mí misma de haberlo hecho.

El título de este post tiene una coma a propósito, porque no solo fue mi primera carrera en rollers, fue mi primera carrera en general, y aunque no haya sido corriendo, creo que haber empezado con el Couch to 5k me debe haber ayudado a completar las dos vueltas (casi 10km) que logré hacer.

Yendo a lo importante: no me caí ni una sola vez. Tambaleé más de un par, pero siempre lejos del piso. Bueno, lo más lejos que puedo estar del piso midiendo 1,56.

Tenía miedo de que al estar en rollers, si una se caía íbamos a terminar todas amontonadas en el piso, o que iba a ser muy difícil pasarnos entre nosotras. Pero por el contrario, una vez que entramos en calor, cada una ya tenía su «velocidad crucero» y era todo super fluido.

Fue una experiencia re linda y ya tengo ganas de repetir, ya sea en rollers, o quién sabe, corriendo cuando el entrenamiento dé sus frutos.

*Por si alguien se pregunta, esta no fue una acción patrocinada, solo me invitaron por si quería ir :)