2012 fue un gran año

Creo que puedo describir mi 2012 muy claramente de la siguiente forma: si se hubiese acabado el mundo, me hubiese ido feliz y satisfecha. Rodeada de amor, y superación personal y familiar.

No todo el año fue un paseo en bici. Muy por el contrario, hubieron momentos desafiantes y dolorosos, como ya saben. Pero también fue un año lleno de logros.

Este año descubrí la satisfacción que puede darme mi carrera profesional en algo que no es un emprendimiento propio, y también aprendí a delegar mucho en lo que es mi bebé, Acceso Directo.

2012 fue testigo del comienzo del fin de la espantosa odisea que atravesó mi familia durante los últimos 4 años, y aunque el alivio no fue inmediato, es un nuevo comienzo, podemos respirar, y mirar al futuro sin miedo.

Bariloche

Este año pude viajar más de lo que nunca había viajado en un solo año. Pude conocer la ciudad de México y Cartagena, además de volver a otros lugares que ya conocía, pero sobre todo adquirí muchísima experiencia como viajera solitaria, algo que me divierte mucho, y me hace sentir que soy la mujer que quería ser de chica.

También fue un año de mucho crecimiento personal para mí, tanto individualmente como en pareja, dos aspectos en los que estoy manteniendo un equilibrio maravilloso que nunca antes había conocido.

Iba a escribir «gracias 2012», pero creo que no sería justo. Es gracias a mi familia, mi novio, mis amigos, mis compañeros de trabajo, los desafíos que se me presentaron y los que vienen adelante.

Así que vayamos cerrando este año, que yo tengo que vestirme para festejar, y ustedes seguro que también.

Mi deseo, para mí, para ustedes, y para todos nuestros seres queridos, es que 2013 sea un año maravilloso, que supere a este que dejamos, y que dentro de 365 días nos encontremos escribiendo otro balance positivo.

¡Nos leemos el año que viene!

Mi balance de 2010

Puedo decir sin temor a exagerar que 2010 fue el año más intenso de mi vida. Me pasaron tantas cosas buenas y malas que cuando las recuerdo siento que tuvieron lugar durante al menos 5 años, y me cuesta entender que pasó todo en el mismo período de 12 meses.

Para empezar, mi comienzo de año fue fabuloso, en Las Vegas con el CES y luego de vacaciones en Los Angeles, donde conocí muchos lugares con los que siempre había soñado. Pero cuando volví a aterrizar en Buenos Aires, las cosas se fueron poniendo más y más difíciles.

Es así como mi 2010 se dividió en dos mitades muy claras. La primera fue triste, pesada, oscura, llena de dolores y lágrimas.

En un período de menos de dos meses tuve que hacer 3 duelos que aún hoy me hacen llorar cuando me toman desprevenida.

El primer golpe llegó con la muerte de mi tía Juani, a quien se la llevó un ACV. No fue traumático y agradezco que para ella haya sido rápido y sin sufrimiento. Ya era grande y después de una vida en la que la peleó como pocos, llegó su momento de descansar en paz. Sin embargo, nunca había sentido de grande el dolor de perder a alguien que te haya amado en una forma tan incondicional. El vacío que dejó en mi vida y la de toda mi familia va a ser imposible de llenar, y las lágrimas que derramamos al recordarla en la cena de Navidad no son más que el signo de todo el amor que le tuvimos, y que ella nos dio. Hoy, solo quiero estar agradecida por haber tenido la gran suerte de ser su sobrina.

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Mi balance de 2009

Collage S

Es el día. Todos nos ponemos a pensar qué hicimos (y qué no) durante los últimos 12 meses, y las sensaciones pueden ser de lo más variadas.

En mi caso, 2009 fue uno de los años más difíciles de mi vida, pero también el que más logros me trajo.

Dentro de lo malo, no me voy a explayar demasiado, pero dificultades económicas, peleas familiares y vaivenes sentimentales no me faltaron. Parece poco, pero la intensidad de esas situaciones fue grande, muy grande, sumadas al estrés propio de terminar la carrera, que por más que sea algo lindo, llegar hasta ese punto te agota física y mentalmente.

Dentro de lo bueno, tengo mucho que agradecer. Crecí mucho como mujer, me hice nuevos y geniales amigos, vi a mi blog crecer y crecer, y fui (y soy) feliz cada día trabajando en Bitelia, Gizmóvil y PuntoGeek. Me siento acompañada por una cantidad impresionante de gente en Twitter, y aunque parezca una tontería, a mi me llena el corazón la buena onda que tienen mis followers y el poder compartir con ellos desde trivialidades hasta sentimientos profundos.

También llegó Simón a casa, mi gato, que lo encontramos en la calle y lo trajimos a casa pensando que en el mismo día lo vendría a buscar su familia. Y ahora es un Saia más.

Y, por supuesto, me recibí. ¿Qué mayor logro que ese para coronar un año? El camino fue duro y los últimos meses hubo días que me sentaba a llorar de noche solamente por lo agotada que estaba. Pero valió la pena, mil veces valió la pena. (Aunque extraño ver a mis compañeros todos los días.)

Por último, pero no por eso menos importante, termino el año a la espera del viaje al CES 2010 en Las Vegas. Seguramente dedique un post aparte para eso, pero me pone contenta en tantos niveles diferentes que no sabría por dónde empezar.

Así que, 2009, empezaste horrible y terminaste hermoso. Gracias por hacerme crecer :)