Así que esto es lo que se siente cuando perdés la final…

Salimos segundos. Argentina subcampeona del Mundial Brasil 2014.

Dimos un partido más que digno con el rival más fuerte de todo el campeonato, tanto que hasta por un rato nos animamos a soñar con que podíamos ganar. Bueno, durante más que un rato.

Pero el deporte es como la vida muchas veces, ¿no? Una distracción, un descuido, y boom, se viene todo abajo.

Sí, la amargura y la tristeza está, pero no por lo que fue, sino por lo que pudo haber sido y no fue. Un poco como en ese capítulo de Doctor Who de Clara y su hoja del árbol. Perdón, volvamos al fútbol.

Me entristece no haber podido gritar que somos campeones esta vez. Pero todo lo demás, me pone feliz.

Llegamos a la final, jugamos los 7 partidos.

Todos decían que «no teníamos ninguna chance» y le pusimos el frente a la situación durante casi 120 minutos. Perdimos 1 a 0. Nada mal. Nada, nada mal.

Argentina subcampeon

De los jugadores no tiene sentido en pensar en qué podrían haber hecho o dejado de hacer. Hubo muchas oportunidades que no se dieron, hubo estrellas que no brillaron, pero al fin y al cabo hicieron un gran campeonato y son ellos los que están allí poniendo el cuerpo. Nada de críticas, solo agradecimientos.

Del penal no cobrado, no me voy a quedar rumiando con eso. Yo creo que fue penal, pero es distinto a lo que le pasó a México con Holanda, o a nosotros mismos con Alemania en el ’90. En esos casos les cagaron el partido, en este… bueno, nos quitaron la posibilidad de que sea mucho más fácil, pero nadie sabe qué podría haber pasado. Prefiero no pensarlo, no usarlo como excusa. Lo que no fue, no fue.

Para los que salieron a festejar el segundo puesto, aplausos. Eso es hacerle frente a una «adversidad» y disfrutar de las cosas buenas que quedan. ¡Tuvimos un mes entero de buen fútbol y nos fuimos lo más cerca posible de haber alcanzado la copa! ¿Podría haber sido mejor? Claro. ¿Eso quita todo lo otro bueno? Para nada.

A los que se calentaron porque algunos brasileños y sus medios se mofaron de nuestro segundo puesto… ¡ni cabida! Cuando algo es tan ridículo uno ni siquiera tiene que dedicarle dos segundos de tiempo.

Y a los que empezaron con los disturbios en el centro, por mí que les caiga un piano encima a cada uno de ellos. No había lugar para eso hoy. Lo arruinaron. Ellos fueron los perdedores hoy.

En fin, perder la final. Es agridulce. Me quedo con la tristeza de lo que pudo haber sido, pero la felicidad de todo lo que fue.

En entusiasmo, la alegría, los abrazos con los amigos, pintarse la cara, gritar en el balcón.

¿Quién te quita lo bailado?

Nos vemos en Rusia 2018, para intentar dar un paso más.

Así que esto es lo que se siente cuando llegás a la final…

Argentina a la Final 2014

La última vez que Argentina salió campeón, yo tenía un año. Mis papás me cuentan que me llevaron al balcón a tirar papelitos, pero por supuesto que yo no lo recuerdo.

La última vez que llegó a la final fue en el ’90, y tampoco lo recuerdo. Nada eh, ni un poquito. Recién recuerdo el mundial ’94 vagamente, la cara drogada de Maradona, no mucho más.

Desde el ’98 hasta ahora solo recordaba decepciones, razón por la cual para mí, el «Argentina campeón», el «Volveremos, volveremos», era solo una leyenda. Algo que pasó en una época anterior pero no en la mía, no en mi realidad, no en mi Universo.

Y entonces ayer pasamos, agonizando hasta el último segundo, a la final del Mundial.

No les puedo explicar lo que se siente. Definitivamente no me lo esperaba, nunca me gustó demasiado el fútbol, apenas si veo los partidos del Mundial cada 4 años. Me parecía una exageración todo lo que los demás contaban.

Pero ahora aquí me tienen, feliz, extasiada, eufórica, sonriendo sin motivo aparente, y con algo que si no es felicidad, le pega en el palo.

No sé qué es. No es patriotismo –mi país sigue siendo el mismo que hace un mes. No me siento más ni menos orgullosa de ser argentina (aunque sí me dan orgullo los jugadores y el plantel técnico).

Es la sensación de que AL FIN hay algo que nos pone contentos a los +40 millones al mismo tiempo. Sin banderas políticas, solo con la alegría de que eso que parecía una leyenda, se está convirtiendo en realidad.

No sé qué va a pasar el domingo, pero todo valió la pena. Solo por esta sensación hermosa de poder ir a la final, y que esa bella leyenda que me contaban mis papás sea tan tangible, tan real.

Así se siente. Se siente felicidad, y miedo, y compañerismo, y buen humor, y vamos Argentina carajo que estamos ahí nomás!!!!

No al impuestazo

Todos

En las fotos y detrás de ella somos muchos los que decimos NO a un impuesto que agranda la brecha digital.

En esta campaña participamos Conz de Butano, Roger de E-Laws, Esteban Bianchi, Fabio, Gonzalo Alonso, Ignacio Ricci, Juan Rossi, Polly Pop, Milton de Que la pases lindo!, Capitán Intriga de Son cosas mias, Pablo de Te mataría, Bruno de Un Pingüino, Pablo de Unblogged, Flor de Insomnia Blog, y quien les escribe desde Acceso Directo.

Pero también hay más campañas y causas en la red, y todas y cada una de ellas son valiosas y tenemos que aprovecharlas para hacernos oír.

Elijan la que más les guste y difundan. Digamos todos juntos: NO.

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