Vorágine

Entering Hyperspace

Como todos los años, la vorágine de fin de año me arrastra de un lado al otro, entre fiestas, eventos, compromisos, responsabilidades y todo lo que diciembre trae consigo.

Estoy físicamente cansada (anoche me acosté a las 4:30), pero tratando de disfrutarlo al máximo. Tratando de que cada reunión sea una pequeña ocasión para celebrar a este 2011 que se va, y que tantos desafíos y oportunidades me ha traído. Que me duelan los pies de bailar y saber que al día siguiente hay que seguir trabajando, pero que ese momento sea un momento de agradecimiento.

Este año publiqué particularmente poco en este blog, quizás entiendan las razones cuando haga mi clásico balance, pero eso solo es testimonio de todo lo que pasó.

Repetir «fue un año intenso» o «parecieron tres años en uno» me hace pensar que, en realidad, a medida que crecemos la vida se acelera y los años que pasan sin pena ni gloria se vuelven cada vez menos frecuentes.

Afiches de Tulipán, primavera 2011

En lo que es publicidad en Argentina, creo que hay dos clásicos indiscutibles: la publicidad de Quilmes en el verano, y los afiches de Tulipán en primavera.

Este año me parecieron particularmente divertidos, ya que se aprovecharon de la época electoral para hacer sus insinuaciones habituales.

No podía dejar de compartir con ustedes mi favorito, que lo vi desde el colectivo y me reí por varias cuadras:

Vía SOYdg (donde están todos los afiches de los últimos años).

Temporada frío 2011

Young girl on a bridge in Paris

Y en este solemne acto doy por inaugurada la temporada frío 2011, garantizando las siguientes acciones diariamente:

  • Quejarme de que hace demasiado frío todas las mañanas
  • Sufrir que mi habitación esté más fría que el resto de la casa
  • Ponerme el ropero encima antes de salir a la calle…
  • …con la consecuencia de parecer el muñeco de Michelin…
  • …y durante algunas semanas tener que volver con todos esos abrigos en la mano porque a la tarde levanta la temperatura
  • Hacerme canelón con la sábanas y frazadas durante la noche
  • Empezar a prender velas en la habitación porque me hacen sentir más calorcito

Peculiaridades de la temporada frío 2011:

A diferencia de la temporada 2010, no voy a estar deseando que lleguen días más cálidos y voy a ser agradecida porque puedo combatir el frío con abrigos y frazadas. Después del verano infernal que pasé en el departamento nuevo sin aire acondicionado, un poco de frío no me va a hacer nada.

Reset

Año nuevo es una cosa especial, por lo menos para mí.

Me sorprende cómo, a pesar de que nada cambia (el 1ro de enero es solo un día después del 31 de diciembre, el clima persiste y hay que seguir trabajando), mi mente automáticamente se «resetea».  Año nuevo implica un nuevo comienzo, aunque nada en el mundo físico lo indique.

Es así como ayer me puse a dar vuelta mi habitación para ordenarla, limpiarla, hacerla «mía» y deshacerme de todo aquello que ya cumplió un ciclo en mi vida.

También me sentí invadida por mucha energía y ganas de llevar adelante un montón de proyectos.

Año nuevo para mi es un reset que funciona de maravilla, aunque nada haya cambiado en el mundo que me rodea.

¿No les pasa?