Relojerías

Cuando voy al trabajo y paso por la calle Libertad, que está llena de relojerías, pienso:

Pocas cosas deben ser tan esquizofrenizantes como estar rodeado de cientos de relojes, todos marcando horas diferentes.

Reflexiones de un martes por la tarde.

3 comentarios en “Relojerías”

  1. no lo había pensado de ese modo pero supongo que debe ser una sensación bastante perturbadora… más si hacen el tic-tac fuerte… ¿no?

    Ya que estamos, voy a confesar algo en este blog. Algo que nunca confesé y me molesta mucho de los relojes…

    Me molesta sobremanera que en el reloj analógico el segundero de “saltitos” entre un segundo y el siguiente. Osea, el tic-tac. Me pareciera que el tiempo “no fluye”… que se trastoca.

    Me gustan los relojes en los que el segundero nunca se detiene, fluye… no sé si los han visto, pero la agujita de los segundos siempre está girando a la misma velocidad en vez de estar deteniéndose y arrancando a cada segundo.

    Listo, mi vida después de haber hecho esta confesión seguramente será mucho más liviana.

    Gracias.

  2. Ay a mí al contrario!!

    Los relojes analógicos que no se detienen me ponen nerviosa, me parece que el tiempo se escurre, que se me escapa de las manos.

    ¿Llamamos a una psicóloga? :P

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