Milanesas [Pequeñas Cosas #2]

Es de mañana y se te está haciendo tarde para salir al trabajo. Entonces te das cuenta que otra vez –sí, otra vez– te olvidaste de prepararte algo para llevarte de almuerzo a la oficina. Y eso significa que vas a desembolsar más plata que te habías prometido ahorrar, y seguramente terminarás comiendo alguna cosa menos que sana que puedas comprar para comer en tu escritorio.

Entonces aparece tu madre y cuando ya estás agarrando las llaves para salir te dice “Ah, anoche hice milanesas y sobraron, podés llevártelas al trabajo”.

Felicidad instantánea.

8 comentarios en “Milanesas [Pequeñas Cosas #2]”

  1. Justo hoy que Cristina K. lanzó el Proyecto “Milanesas para todos”… ¿tu madre lo habrá hecho a propósito? :P

    1. Jajaja, me enteré después del post, qué timing!!!

      Dudo que mi vieja lo haya hecho a propósito, en casa no somos fans de la presidenta precisamente :P

  2. Depende de que sean las milanesas. Si son de soja o berenjena no aplica.
    Según ley para que a milanesa sea tal tiene que estar hecha con algún bicho que camina.

    1. A mi me gustan las milanesas de soja, pero me quedo con tu aporte para enmendar mi post: la milanesa, para que cause verdadera felicidad, tiene que ser de carne.

    2. +1. Muerte a los que quieran embarrar tanto honor “milanesístico” llamando milanesa a verduras rebozadas! :D

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