Losers (son ellos)

En mi último año del colegio, fui víctima de bullying, esa forma espantosa de acoso que muchos maestros y padres siguen calificando ciegamente como “cosas de chicos”, y que cada año deja no solo marcas emocionales, sino que a veces se lleva las vidas de sus víctimas.

El bullying, claro está, no pasa solo en el colegio. Cambia, muta hacia otros tipos de violencia, como el acoso laboral, o la violencia de género, o hasta las más sutiles pero igual de patéticas formas en las que las personas tratan de humillar a otros sin motivo aparente.

Pero que quede en claro: los losers son ellos. Los bullies. Y va siendo hora de que esto se empiece a gritar más y más fuerte. Cortarla con la condescendencia, llamar a las cosas por su nombre, enseñar, educar, proteger.

Los que podemos ayudar a cambiar la historia somos los que estamos afuera, los que logramos salir, los que vemos las cosas como son, y no como “travesuras”.

Si sos maestro, si tenés hijos o sobrinos, o conocés casos de bullying, hablá. Hacé algo. No seas un cómplice silencioso.

(Había visto este video hace tiempo, y esta mañana me lo volví a encontrar en G+)

4 comentarios en “Losers (son ellos)

  1. Lamentablemente en estos casos hay inversión de la prueba: la víctima tiene que “demostrar” que el acoso es real. Y es algo que es muy estresante y desgastante.
    Porque cuando denunciás un caso así (fui víctima de acoso laboral), la que tiene “problemas” sos vos: que sos susceptible, que no te bancás nada, etc, etc.
    O sino se justifica al agresor diciendo “que bueno, él es así con todos”.
    Sea cual sea el caso, hay que pararles el carro a este tipo de gente… Como bien dijiste, algunos pudimos “sobrevivir” a esto, pero esto no es para todos. Y en todos los casos, en más o en menos, quedan secuelas.
    Slds
    Sole

  2. El bullying empieza en la escuela, desde una edad muy temprana (ya en 1º o 2º grado). El problema está en que muchísimas maestras no están capacitadas ni para detectarlo ni para remediarlo. Eso que comentás de “son cosas de chicos”, en una maestra se transforma en una actitud de por vida en el niño.

    De todas formas, la solución no es sólo estar enterado, es saber cómo afrontarlo y como encaminar una solución entre los niños. Y para esto hace falta más formación en los docentes, sobre todo de niveles iniciales.

    El que sufre el acoso es sólo la mitad del problema; por el otro lado está el acosador que tendrá sus problemas correspondientes en el futuro (sobre todo en ambientes laborales donde cada vez se controla más).

    De todas formas, me cuesta creer que hayas sido víctima; pero claro, juzgando por la opinión que formé de ti a través del blog…

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