Todos los caminos

Crossroads

Cada trabajo, cada relación, cada amistad, cada decepción, cada sorpresa.

Cada post en mi blog, cada noche que me quedé geekeando en casa en vez de en un boliche con amigas, cada buena experiencia, cada experiencia que preferiría no volver a tener.

Cada minuto, cada día.

Todo condujo a que esté cómo y dónde estoy ahora. Y sé que esto es así todo el tiempo, toda la vida, pero nunca pude ver con tanta claridad las piezas del rompebacezas como las puedo ver hoy.

Y bajo esta luz, no me da miedo decirlo: lo haría todo de nuevo si es lo que me trajo hasta acá.