Rehén de mi propio cuerpo

Volví. Bueno, casi, pero ya poder escribir es suficiente.

Después de haber pasado un muy lindo cumpleaños, y de casi terminar la mudanza a las apuradas el domingo, me enfermé. Me enfermé fulero.

El domingo a la tarde pensaba que eran nervios o estrés por la mudanza, pero cuando me empezó a subir la fiebre y no podía bajarla, no me quedó otra que llamar al médico, que me diagnosticó no una, sino un grupito de enfermedades: gripe, angina, catarros y sinusitis. Todo al mismo tiempo.

La gripe a esta altura del año no le es ajena a nadie, pero hacía mucho que no me sentía tan rehén de mi propio cuerpo. Por lo general reacciono muy bien a analgésicos y antibióticos; de hecho, es normal que después de la primera toma me sienta inmediatamente mejor. Casi un efecto placebo, les diría.

Esta vez fue diferente. El paracetamol solo me daba un par de horas libre de fiebre, para que ésta después vuelva con toda su furia, impidiéndome moverme de la cama o del sillón, muerta de frío, con los ojos ardiendo y el cuerpo dolorido. Cuando no estás acostumbrada a que la fiebre vuelva una, y otra, y otra vez, la recurrencia te asusta. No les voy a negar que hasta temí tener la Gripe A, pero por suerte no fue el caso.

Lo que peor me tenía era tener la mente tan nublada. No era solo el cuerpo, mentalmente no podía hacer nada, no podía concentrarme, ni siquiera leer.

Claro que lo que les cuento es probablemente una de las experiencias más universales, a todos nos pasa cuando estamos enfermos, no es nada nuevo.

Pero me sentí tan desconectada estos días, tan existencialmente sola dentro de mi cuerpo (a pesar de haber estado increíblemente cuidada), que tenía ganas de ponerlo afuera, sacarlo, compartirlo, y empezar a cerrar lo que espero sea el último episodio patológico del año. O de mi vida, si pudiera elegir.

PD: Lo peor es empezar a recuperarme, y antes de poder ponerme contenta, enterarme que otra vez chocaron trenes. No que tenga nada que ver con esto, pero hay cosas que duelen tanto que no mencionarlas aunque sea en un P.D. es imposible.

4 comentarios en “Rehén de mi propio cuerpo”

  1. Hola Ceci, bienvenida de nuevo a Internet :P

    Justo ayer encontre una web que me hizo pensar en vos, te puedo offtopiquear un poco? (ojo, capaz no tanto, esta mas relacionado de lo que parece).

    Conoces http://www.superbetter.com ? Es un “reality game” orientado a la autosuperación creado por Jane McGonigal. Acá una charla ted de ella presentando el juego (ojo, es su segunda charla ted, se que la primera ya la viste xq esta en Acceso Directo) http://www.ted.com/talks/jane_mcgonigal_the_game_that_can_give_you_10_extra_years_of_life.html . Ya tiene un año, no es noticia nueva, pero ayer empece a “jugar” y cuando termine de entender y meterme en el juego no pude evitar acordarme de tu post sobre “la mejor version de uno mismo”. (Te iba a comentar en ese, pero es tan viejo que me parecio que el comentario iba a tener mas valor en un post actual.) Veo muchisimas cosas en común entre lo que busca el juego y muchos de los temas que planteas en este blog, por eso me interesa saber si lo conocias, si lo probaste y que opinión tenés acerca del mismo. Creo que tu opinión puede ser muy enriquecedora, sobre todo teniendo en cuenta tus conocimientos como psicologa.

    Si alguna vez ya opinaste al respecto perdón, pero juro que antes de publicar este comentario busque y lo único que encontre fue el post en acceso-directo sobre la charla TED anterior de Jane, cuando este juego aún no existia.

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