Hacerlo por algo más que la apariencia física

Victory

Hoy (bueno, técnicamente ayer, para el momento en el que este post salga publicado) disfruté mucho mi sesión de C25K.

Creo que es la primera vez que me relajé y simplemente corrí. En las anteriores, siempre estaba muy concentrada en cuánto aguantarían mis pulmones, que, benditos sean, están aguantando más de lo que alguna vez pensé posible.

Ahora que ya sé que de a poco mis pulmones se van expandiendo y acompañando al resto de mi cuerpo, me pude relajar.

Y mientras hacía el último tramo, agitada pero tranquila, me di cuenta de que era probablemente la primera vez en mi vida en la que estoy ejercitando por algo más que la apariencia física. De hecho, en este momento la apariencia física ni siquiera es uno de los motivos principales por los que estoy saliendo a correr.

Lo más parecido que me pasó alguna vez es cuando hacía danza jazz, que lo hice siempre porque bailar es una de las cosas que más amo en el mundo.

Fuera de eso, cada vez que fui al gimnasio, o hice pilates, o hasta Yoga, siempre la razón principal era para alterar mi apariencia física. Bajar de peso, o afirmar el cuerpo.

Cuando ese es el motivo principal, se puede volver sumamente frustrante. Los cambios tardan tanto en llegar que demasiado frecuentemente abandonamos antes de tiempo, convencidos de que el esfuerzo no sirve para nada.

Esta vez es tan distinto.

Cada vez que salgo a correr y mis pulmones aguantan, y siento que mis piernas se hacen más fuertes, siento una sensación de satisfacción que es suficiente en sí misma.

Esta vez es para superarme, es para mejorar, es para aumentar mi calidad de vida.

Cada vez que lo hago es una victoria en sí misma, y creo que esto es lo que más me está motivando a seguir con esto.

Sin cuotas que pagar, sin ningún tipo de obligación o presión externa. Solamente yo y las ganas de superarme.

No me imaginaba que iba a pasar, pero está buenísimo.

Foto