Escribiendo sobre la esperanza en momentos de tristeza

Al ojo del lector observador (y bueno, del no muy observador también) no cuesta darse cuenta que estoy atravesando un momento muy difícil de mi vida personal. Habiendo sido una mujer muy positiva y optimista toda mi vida, me encuentro lidiando hace meses con problemas que cada vez se ponen peores, y con la sensación de que lo peor aún no ha sucedido, y que cada día cuesta más seguir adelante.

Lo que seguramente no sepan es que mi trabajo final para tener finalmente la ansiada licenciatura en psicología es sobre las emociones positivas, el optimismo, la esperanza, la felicidad y la psicología positiva en general.

No les puedo empezar a explicar lo difícil que es afrontar este tema en mi estado. Cuando tenés los ojos llenos de lágrimas y sentís una opresión terrible en el pecho, escribir sobre los efectos positivos de la esperanza sobre la salud parece una broma de mal gusto, y sobre el optimismo, se me ocurren muchas cavidades corporales donde podría mandarlo a guardar.

Son muchos los días en los que siento que muero de tristeza, y la esperanza es como una vela que se está consumiendo, y que siento que en cualquier momento se va a apagar.

Pero no voy a cambiar de tema. Voy a hacer mi trabajo sobre estos temas que algún día fueron tan cercanos y hoy me parecen pertenecientes a otra galaxia. Y lo voy a hacer porque creo firmemente en ellos. Creo que como profesional no solo puedo apuntar a curar enfermedades, sino ayudar a tener una vida lo más plena posible.

Y porque, al fin y al cabo, es lo que quiero para mi vida también: una vida plena y con toda la felicidad que pueda tener en ella. Y todavía creo que es posible.

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10 comentarios en “Escribiendo sobre la esperanza en momentos de tristeza”

  1. Posts como estos me hacen poner muy contento de seguir tu blog. Te deseo toda la fuerza y buena onda para que salgas adelante. Un abrazo.

  2. Grandes palabras, ánimo Ceci todo ira bien, sigue trabajando en ello. =) Triunfa!!!

  3. Bueno, algunos creemos firmemente en que todo sucede por alguna razón. Tu existencia, tu entorno, tus propositos… nada esta puesto al azar y, generalmente, a la distancia, las piezas del rompecabezas encastran a la perfección…

    Pensaste que quizás, experimentar esta etapa tan complicada es, al mismo tiempo, una excelente oportunidad para conocer a fondo el proceso que sufrirán muchas de las personas que en el futuro van a recurrir a tu ayuda? ;)

    Fuerza Ce!

    Facundo

  4. Los momentos difíciles solo nos recuerdan que tenemos una fuerza interna para ponernos de pies y seguir adelante siempre con nuestras metas. Tu profesión es genial, sigue adelante con esa hermosa pasión que sientes por la vida, solo es un momento oscuro, (todos en algún momentos nos montamos en ese barco lo importante es salir, victoriosas) tú interior sigue brillando, siempre será así. A sacudir el estancamiento a sacar la fuerza, la esperanza y las buenas vibras. Éxito en tu camino.
    Buena vibra ~_~.
    Saudy

  5. Hace mas de un año pasé por una racha increíblemente negativa, todo absolutamente todo salió mal, tuve una actitud positiva todo el tiempo sin embargo todo seguía saliendo mal y muy mal, lo único que no me quitaba de la cabeza y creo que me ayudó a conservar la cordura ese par de meses fue que Murphy aplica a Murphy (si, las leyes de Murphy), es decir, las cosas no pueden fallar todo el tiempo, en algún momento dejan de fallar, en un momento dejan de salir mal.

    Entiendo que hay cosas en las que no tenemos control, sin embargo te recomiendo tener paciencia y mantener la cabeza fría.

  6. Transitar la vida es como ir en un barco, donde uno es el capitán y lleva el timón.

    A veces, el viento te lleva para acá y para allá.

    Y ciertamente, muchas veces perdemos la ruta que nos gustaría seguir.
    De todas formas, siempre el capitán mantiene la proa apuntando hacia el objetivo, y por más que el barco vaya corriéndose de ese rumbo, siempre avanza mirando a ese punto que es su lugar de destino.

    Tenelo presente, las inquietudes y los problemas son como vientos que pueden movilizarte de forma que pierdas el rumbo que tenías fijado, pero mientras tengas apuntada la “proa” hacia el lugar a donde quieras llegar, lo importante será aguantar hasta llegar a aguas más calmas.

    Esos vientos (desánimo, inquietud, tristeza, desesperación…) pueden moverte, pero no pueden impedir que tengas la vista fija en tu meta, sea cual fuere. Siempre pero SIEMPRE la tormenta pasa, y cuando pasa, uno se encuentra más fortalecido.

    Siempre como el junco… Doblate, pero no te quiebres!

    Desde acá, tus lectores (en mi caso, lector semitroll :P ) y followers te hacemos el aguante.

    :o)

  7. Ánimo Ceci! Recuerda que no hay mal que dure mil años… Yo siempre he creído que existen los ciclos: a un ciclo malo, sin duda le seguirá uno donde seguramente disfrutarás de la paz que tanto anhelas… Mira a tu alrededor, hay gente que te desea lo mejor, eso es algo positivo que podría ayudarte a notar, que aunque pases por el abismo más obscuro, si buscas con cuidado, encontrarás luz para andar por él… Un abrazo afectuoso!

  8. Te deseo mucha suerte y que puedas lograr la claridad de ideas que se necesita para afrontar un trabajo de esa importancia.
    Maradona le dijo a Palermo: “Matate para definirlo”

    Saludos!

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