Animarse sin pensar en el qué dirán

Todo empezó como una broma, pero finalmente me convocaron para una nota en la Revista Hombre que busca retratar a las “chicas geek” (si es que tal cosa es posible), junto con amigas del ambiente. Me pareció muy divertido desde el principio, además de una buena oportunidad para expresar mi opinión sobre el tema a un público diferente, así que acepté.

Fuck the rest

Hay muchas cosas buenas con respecto a esto. La posibilidad de dar a conocer mi blog un poco más, sacarme fotos chulas, y expresarme sobre un tema alrededor del cual tengo opiniones muy formadas, incluso aunque no sea una revista particularmente “para leer”.

Sin embargo, en vez de pensar en todo eso y disfrutar de lo que se iba a venir, no paraba de preocuparme por lo que podía llegar a decir “la gente”, como si algo terrible pudiese pasar con eso.

La pasé mal pensando todo tipo de cosas, desde que me pueden decir gorda y fea por las fotos (casi toda mujer piensa eso desafortunadamente), hasta que iba a tener que leer más argumentos ridículos sobre las “fake geek girls”, y ser sometida a extensos interrogatorios sobre cómics, videojuegos, sistemas operativos y la mar en coche, para demostrar que en efecto soy una geek genuina, con certificado de la Universidad de Garchford, que debe ser el único lugar donde deciden quién es tal o cual cosa.

Por suerte, me dije a tiempo, BASTA CECILIA. Te hacés esto a vos misma todo el tiempo.

En vez de disfrutar de las cosas buenas que puedo hacer (un video, un post, una publicidad, un calendario) y de leer a todas las personas que me apoyan y se divierten conmigo, pienso en los trolls. O en los que no llegan a ser trolls pero pecan de hablar demasiado sabiendo demasiado poco.

¿Y quién se perjudica? Nada más que yo, porque el mundo sigue girando, y sinceramente la opinión de desconocidos (o conocidos mala leche) a quienes no les importo, no tiene nada que aportar en mi vida. Y si hay cosas que criticar, seguramente vendrán también de boca de mis amigos, y de forma constructiva.

Creo que un poco del impacto viene por esta frase que tengo en mi mente hace tiempo:

En retrospectiva, dejé de hacer tantas cosas por miedo al qué dirán, o por querer complacer a todos, y al final eso me alejó de mis sueños.

En esta época de etapas nuevas, no quiero que me pase más eso. Y esto es un muy buen primer paso.

La revista sale la semana que viene “en todos los kioscos del país”. Ahí van a poder verme, leerme, y después me dicen qué les pareció.

13 comentarios en “Animarse sin pensar en el qué dirán”

  1. Ceci. Sos laburadora, compartís este espacio y el de acceso directo con nosotros. Sos una genia, ni te calientes por el que dirán y dale para adelante!!
    El otro día le contaba a Fabio que era una pena que en la presentación del libro, me perdí de conocerlos a ambos. El que habla mal de la gente, al fin y al cabo está hablando mal de si mismo (si no tiene nada bueno para decir…)

    1. Es verdad! Así que hay que darle para adelante a pesar del miedo.
      Gracias por el comentario Lau, besote!!

  2. Felicidades por tus ganas de ser y dejar que el miedo domine tu vida. Siempre sales linda y me encanta tu trabajo.

    Sigue siempre para adelante.

  3. ¡Hola Ceci! En mi caso compré la revista, y si bien como decís no es un espacio “para leer” precisamente, me gustó bastante la nota, le dio bastante color a la publicación “nerd” del mes que se colgó del estreno del Hombre de Acero.

    ¡Y trajo cosas interesantes! La verdad que tu blog me gusta, parecés una chica muy simpática :) Y muy hermosa, por cierto ;)

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