Hito

Ayer fue un día sumamente importante en mi vida. No es algo de lo que pueda hablar en este momento, pero algún día les voy a contar.

No me quiero hacer la misteriosa, de verdad. Es que a mí me gusta mirar mi propio blog cada tanto, como si fuese mi diario íntimo (en realidad, mi diario público), y dentro de años quiero poder mirar esta fecha y saber que la marqué como algo especial.

Y me hace mucha falta algo especial, algo importante y bueno como lo de hoy, porque tuve dos golpes muy importantes estos días: la muerte de mi abuelo y enterarme que uno de mis más queridos y viejos amigos, que adoro con todo mi corazón, tiene cáncer.

Dos de cal, una de arena.