Mi balance de 2013

Estaba bastante segura de que no iba a hacer un balance de este año, pero es 30 de diciembre y acá estoy. No sé si es el vino, o la nostalgia, o las ganas de ponerle palabras a este año para despedirlo con la esperanza de que 2014 sea mejor.

2013 fue un año raro, creo que esa es la mejor forma de describirlo. Una montaña rusa de buenos y malos momentos.

Empezó muy pum para arriba con el viaje a New York, seguido por noticias tristes con respecto a mi trabajo. Viajé mucho, que es lo que más me gusta en la vida, así que no me puedo quejar.

Me fui de vacaciones a Disney, visité dos veces Sao Paulo, y conocí (y me enamoré de) San Francisco.

Y, lo más importante de todo, me mudé con mi novio, y soy feliz viviendo con él cada día.

Pero también fue un año marcado por mucha frustración familiar y profesional. Lo familiar puntualmente es lo más triste de todo.

El año pasado, en cuando estaba terminando 2012, brindé con mi familia porque por primera vez estábamos mejor que el año anterior en más de una década. Este año no puedo decir lo mismo.

Problemas económicos, mentiras, situaciones que no se quieren aceptar y enfermedades. Eso es lo que tiñe a la familia que alguna vez consideré mi refugio. Tengo una sensación de pérdida muy fuerte.

Pasaron muchas cosas lindas este año, pero lo emocional siempre pesa más, y me quedo deseando que 2014 sea un año mejor.

Con más verdad, con más amor, más trabajo y más paz. Con proyectos nuevos que salgan bien, y más rodeada de la gente que quiero.

Y, por qué no, con más viajes ;)

Espero que ustedes tengan un excelente 2014. Y como siempre, que cada año nuevo sea mejor que el anterior.

Chin chin!

El miedo a empezar un proyecto nuevo

LWAS - 0043

Estoy tratando de empezar un proyecto nuevo. Me propuse a mí misma sentar las bases del mismo durante la semana de las fiestas, pero estoy encontrando mucha resistencia interna. Es miedo.

Mientras que con otras cosas que hice anteriormente me tiré a la pileta de cabeza y sin pensarlo demasiado (algunas veces me fue bien, otras mal), con este proyecto en particular me estoy demorando muchísimo.

Lo vengo gestando en mi cabeza hace más de un año, y concretamente empezando a hacer cosas desde hace un par de meses. Pero todo en la fase de “planificación”.

Estos días son los días en los que me propuse a concretar, y todavía no lo hice. Que un ratito más de Assassin’s Creed 3. Que voy a leer para estar mejor informada. Que me voy a dormir una siestita porque trabajé durísimo durante todo el año y me lo merezco.

El otro día le contaba sobre esto a Fabio. Cómo se me hace un nudo en la panza cuando pienso en sentarme y empezar a hacer. Algo que no me había pasado antes ni siquiera con cosas parecidas.

Pero esta vez es diferente. Y eso da miedo y emoción al mismo tiempo.

¿Por qué les escribo esto? Porque siempre que les comenté alguno de mis miedos o preocupaciones, me sirvió para seguir adelante.

Así que espero que hoy sea el día en el que finalmente empiece a desarrollar un sueño más.

Percepciones diferentes: hombres y mujeres en el trabajo

Como sociedad hemos avanzado tanto en la igualdad entre géneros (piensen cómo eran las cosas hace sólo 100 años!) que a veces nos olvidamos que todavía quedan prejuicios y miradas diferentes para cuando hombres y mujeres hacemos las mismas cosas.

El trabajo en corporaciones es uno de los ambientes más notorios (el otro, me parece, es la vida amorosa). A medida que se sube en la escalera corporativa, el “techo de vidrio” se hace más evidente. Todos –hombres y mujeres– estamos haciendo cosas para eliminar ese fenómeno, pero no podemos negar que aún existe.

En mi Facebook estuve viendo amigas compartiendo esta publicidad de Pantene que me parece maravillosa, con una lectura muy simple de cómo, ante la misma actitud en el trabajo, el hombre se lleva una connotación positiva, mientras las mujeres, son vistas bajo una luz negativa:

A mí nunca me pasó, pero he visto cómo le pasa a colegas sumamente talentosas, y es una experiencia más que frustrante. Pero soy súper optimista de que, a medida que todos evolucionamos como sociedad, esto va a dejar de pasar.

El anuncio toca algunos de los temas que Sheryl Sandberg analiza en su libro Lean In, que recomiendo MUCHÍSIMO. Y a ella le gustó el anuncio ;)

PD: “Sé fuerte y brilla”, me encantó.