Mi accesorio favorito

En el juego de la moda, este año me propuse a subir de nivel en el área de accesorios. Admiro mucho a las chicas que los saben usar y combinar: pulseras, aros, collares, cintos. Les puedo decir sin una pizca de cinismo que saber cómo usarlos es todo un arte que quiero aprender a dominar.

2011-03-18 19.36.01

Creo que por eso me gustan tanto los lentes de sol. Son lindos, te hacen ver más interesante automáticamente, y combinan bien con casi cualquier cosa. Además, deben ser los únicos accesorios que de hecho te hacen un favor: cuidan a tus ojos de los rayos ultravioletas y te evitan dolores de cabeza.

Algunas de mis fotos favoritas son en las que estoy con mis anteojos de sol, y creo que un poco de eso se debe a que –además de ayudarme a ver mejor cuando hay mucha luz– me siento con más confianza, siento que estoy usando algo que me gusta, y eso se nota en la actitud.

Esta semana me invitaron a conocer la tienda online de anteojos de sol Visión Directa y ya estoy un poco temiendo por mi tarjeta de crédito. Tienen una selección de armazones super amplia, de la cual suelo preferir los que son particularmente grandes. También ofrecen lentes de contacto, que si bien no necesito, me gusta que tengan opciones estéticas y saludables al mismo tiempo.

¿Ustedes tienen accesorios favoritos? Vale que contesten hombres y mujeres :)

Recuerdos de la primera vez que viajé a New York: ciudad de a cuentagotas

Como les conté, el viernes salgo a la ciudad que nunca duerme en una nueva aventura. Y esto me trae recuerdos de la primera vez que estuve en esa maravillosa ciudad, y lo poco que la pude conocer.

Tenía 17 años recién cumplidos, y estaba en New York en la segunda parte del programa GYLC. Pocos días, hospedados en el campus de NYU, aprendiendo sobre liderazgo y cultura global. Una experiencia de la san hostia en la que aprendí mucho y conocí a gente maravillosa de todos los rincones del mundo.

No pude conocer mucho de la ciudad. Nuestros días estaban repletos de actividades desde la madrugada hasta la noche. Pero todo me parecía enorme. Esto es lo que recuerdo:

Una hora en Times Square para comer algo, escapar de la lluvia, y cuya mitad usé para jugar a la última versión de Dance Dance Revolution en un Arcade. Era joven y no entendía nada. Me arrepiento de no haber usado esos minutos para caminar el centro.

Una visita a Ground Zero. Esto fue en 2002 así que la herida estaba abierta. No me voy a olvidar de las cuadras y cuadras llenas de cartas, flores, osos de peluches, fotos. Todos en honor a las víctimas. El gran hueco en el suelo, los edificios de alrededor aún tapados de negro. Una bandera gigante, y la frase “We’ll never forget”. Lloré mucho, y aún hoy pienso en eso y se me pone la piel de gallina.

Un tour rapidito por Central Park, enterarme que allí estaba Strawberry Fields y sacarme una foto en el mosaico de Imagine.

GYLC - 02 - 15

Y una noche de fiesta en un barco, viendo el Skyline nocturno y la Estatua de la Libertad. Y entender lo que era to get caught between the moon and New York City.

El resto, todas vistas desde las ventanas del bus o corridas en el campus. Cuánto me quedó por conocer, qué poco tiempo tuve.

Esta vez va a ser igual. Muy poco tiempo para recorrer, mucho trabajo que hacer. New York es una ciudad que se me da a cuentagotas. Como para que no me embriague de ella, para que siempre quiera más.

Pero estoy feliz de tener la posibilidad de estas tres gotitas más. Que duren mientras conozco otras partes del mundo, que me dejen satisfecha por un par de años, hasta que algún día decida ir y entregarle el tiempo que tanto dicen que se merece.

Next stop: New York

Nada como empezar un año viajando, y aunque mis añoradas vacaciones recién serán a finales de febrero, tengo la bendición de estar yéndome este viernes a New York para una semana de trabajo que promete ser intensa y emocionante.

Reuniones, trabajo, eventos, luces, rascacielos, y frío. Mucho. Frío.

new york

Todavía no preparé la valija, y para alguien que empieza a guardar cosas 10 días antes, eso es un factor de estrés importante. No sé bien cómo combinar la ropa abrigada y el look profesional. Mi estilo varía entre vestidito de oficina para lo formal, y quince capas de ropa para el frío.

¡Recurro a la sabiduría de mis lectoras mujeres para que me aconsejen!

El tema de conocer la ciudad en los momentos en los que no esté trabajando lo tengo bastante organizado: Tripadvisor y Foursquare son mis mejores aliados. La verdad es que estoy viajando mucho sola últimamente y con esas dos apps me muevo como si estuviese en mi propia ciudad.

Prometo sacar fotos, filmar todo lo que pueda, y volver a Buenos Aires con ganas de volver a New York.

Resulta que soy un Walker…

Una de las formas de lidiar con los mortíferos zombies en The Walking Dead, si uno no quiere cortarles la cabeza, es cortándoles la mandíbula o de alguna otra forma mutilando sus bocas.

Es que aparentemente, al dejarlos sin un órgano con el que masticar carne viva, pierden el apetito. Sin dientes, no hay hambre.

Curiosamente el lunes pasado me hicieron una intervención bastante intensa en la boca que me dejó con muchísima sensibilidad y sin poder morder sólidos incluso hasta hoy sábado.

¿El resultado? Estoy sin apetito desde hace casi una semana. No es que no tenga hambre, lo tengo, pero la sola idea de morder y sentir la punzada de dolor hace que no me interese pasar por eso en lo más mínimo.

Así que resulta que soy un Walker. Quién lo hubiese dicho…

5 tips de decoración que me gustaron

Cada tanto me gusta ponerme a navegar por Pinterest, como un momento de “eye candy” del día, desconectar y dedicarme solo a ver cosas lindas. Así es como di con 5 tips básicos de decoración que me gustaron, por ser simples y aplicables a cualquier tipo de vivienda.

Deco

Acá van:

1- Mientras más cerca esté de tu cuerpo, de mejor calidad debe ser. Esto es un argumento hacia: buenas sábanas, cortinas baratas.

2- Rodeate de calidad, no de cantidad o chatarra. Comprá bien, para comprar una sola vez.

3- Cada ambiente necesita algo vivo: flores, un pez, una mascota…

4- Honrar los actos de vivir diariamente. Si es un hábito, hacerlo hermoso.

5- La vida debería brillar, toda casa necesita algo que brille.

En busca de una rutina

Hace cosa de tres años (¡cómo pasa el tiempo!) escribí sobre el valor que tiene para mí la rutina. En ese momento era todo muy caótico en mi vida, particularmente por la mudanza, y retomar cierta normalidad se me volvió más necesario que nunca.

Hoy me encuentro otra vez buscando una rutina, pero esta vez, puedo decir con alegría, que es por motivos muy diferentes. Principalmente por la ventaja de trabajar desde casa, que me da flexibilidad, pero también porque paso mitad de la semana en un lugar, y mitad en otro, lo cual complica un poco el tema de la rutina.

Déjenme que les dé un poco de contexto: me considero una persona mañanera. No me cuesta (demasiado) levantarme temprano, y es antes del mediodía cuando alcanzo mi pico de productividad. Así que aunque empiezo a trabajar a las 10am, y mi escritorio está literalmente a tres pasos de mi cama, siempre me pongo el despertador para las 7am. Para “hacer cosas”.

Y ahí está el problema. Esta semana me di cuenta de que no sé cuáles son las “cosas” que puedo hacer desde temprano, y termino pasando esas tres horas o dando vueltas en la cama, o boludeando perdiendo tiempo en la PC, pero no en algo puntualmente productivo.

Así que hoy me propongo firmementa a idear una rutina que me sirva. Que me haga bien, sea productiva, y que aproveche al máximo mi “morning personness”.

Cuando la defina, la compartiré con ustedes. Mientras tanto, ¿algún tip?

La odisea de la vuelta a casa, también por United

Nota: este post lo escribí hace como un mes, para publicarlo después de los otros dos en los que contaba mi experiencia viajando con United Airlines a Miami, pero me olvidé. Se los dejo ahora por si les sirve para planificar las vacaciones :)

Esta semana Hace alrededor de un mes les conté las lindas experiencias que tuve en Economy Plus y en Business First de United. Pero, desafortunadamente los romances se terminan, y para la vuelta a casa me encontré con el lado conflictivo de la aerolínea: cambio de aviones, chequeos de motores, y que no sirva de nada mi reserva online.

Vayamos por partes, como decía Jack.

Llegué al aeropuerto de Miami, me tuve que cambiar en el baño para pasar de pantalón y tacos, a calzas y zapatillas, y me fui a hacer el check in. Para mi sorpresa, al hacerlo, mi reserva de Economy Plus en ventanilla había desaparecido, y había pasado a estar ubicada varias filas más atrás, en la columna del medio, en el asiento del medio.

Con cara de pánico le digo al señor del mostrador que yo había pagado especialmente para tener el asiento en ventanilla, y él me explicó que “algo” había pasado, que los asientos habían sido reasignados, y que era imposible volver a moverlos ya que el vuelo (como pude comprobar más tarde) estaba completamente lleno.

Después de remarcarle que yo había pagada de más por ese asiento, amablemente me hizo un reintegro del dinero, sin que tenga que exigírselo ni reclamarlo. Eso es algo para destacar. Y me dijo que cuando llegue a Houston pregunte de nuevo, por si había alguna cancelación de último momento.

El tramo Miami-Houston sí lo pude hacer en Economy Plus y fue muy bueno, particularmente porque el avión iba bastante vacío, así que me ubiqué en una filita de 3 solo para mí, me estiré, y me pasé el par de horitas mirando Brave en mi tablet. Con lágrimas y todo, por supuesto.

Lo único es que, al igual que en los dos tramos de ida, me morí bastante de frío, razón por la cual decidí comprarme un buzo en IAH para no tener que pasar las 10 horas a Buenos Aires tiritando.

Cuando llegué al gate para el vuelo final, vi a muchas personas haciendo fila para charlar con las mujeres de los mostradores, el mismo plan que tenía yo para ver si podía recuperar la ventanilla.

No tardé en enterarme que el problema fue que decidieron usar otra aeronave, más chica, y que por lo tanto todos los asientos se habían re-asignado. Y eso que yo viajaba sola, parejas y familias también fueron reasignadas, y quedaron esparcidos por todo el avión.

Para abordar hice bastante rápido, y con resignación me ubiqué en mi asiento del medio en el medio, mientras veía el doble circo que se iba armando a medida que subía la gente: todos hablando entre sí para cambiarse los lugares y lograr unir a las familias, mientras que por el nivel de ocupación del vuelo no había lugar para todos en los compartimentos superiores y se mataban por hacer entrar sus carry-ons. (Nota aparte, las aerolíneas tienen que ponerse firmes con no dejar subir a la gente con más de dos piezas, y no pueden ser las dos valijas.)

Leer más