Me cansé de ser la mujer orquesta

Hay dos frases opuestas con las que estoy de acuerdo: “No pongas todos tus huevos en la misma canasta”, y “El que mucho abarca, poco aprieta”.

Creo que particularmente me vengo rigiendo desde hace muchos años por la primera. No sé si es una cuestión de personalidad, de culo inquieto, o el resultado de experiencias personales, pero es así.

En el colegio hacía actividades extraescolares por la tarde, durante la facultad llegué a estudiar dos carreras al mismo tiempo, y laboralmente he llegado a ser un cóctel de blogger, editora, community manager y profesora al mismo tiempo.

Y esto no incluye Acceso Directo...

Pero me cansé. No es que me “harté”, sino que estoy agotada, mi mente no puede hacer más malabares por más que todas las pelotitas sean buenas y divertidas.

Después de todos estos años hizo click en mí la necesidad de dejar de hacer mil cosas a la vez, de dejar de ser la mujer orquesta. Quiero abarcar un poco menos y apretar un poco más.

No va a ser un cambio que me lleve al extremo de dejar todo menos una sola cosa, pero sí será un proceso de comenzar a desprenderme de algunas cosas, y empezar a delegar otras.

Necesito hacer foco, y eso es lo que me espera en esta nueva etapa de mi vida.