Nada

Hoy no puedo escribir, no encuentro la inspiración, me faltan las ganas. Hasta respirar me cuesta.

Sé que la vida es así, que lo que un día te da, al día siguiente te lo quita, y aprendí a vivir sabiendo que nada es para siempre (o por lo menos, que viviremos con la incertidumbre hasta el último día).

Pero hay pérdidas que te toman por sorpresa y te dejan pensando mil cosas sobre tu vida, y tratando de digerir como puedas que alguien a quien querías mucho simplemente ya no está.

El viernes a la noche falleció mi querido amigo Alfredo, 30 años tenía nada más. Con él compartí un montón de momentos buenos, y fue una persona en cuya compañía siempre me sentí segura.

Creo que en el fondo todavía no caigo en la pérdida. Casi todo el fin de semana estuve ocupada sosteniendo a otros y para cuando quise sentarme a asimilar lo que pasó, el momento de llorar había pasado y lo único que me queda es un silencio profundo y un vacío grande.

Nada.