Despertarte sintiéndote bien [Pequeñas cosas #3]

Luz de la mañana...
Foto de Néstor

Te pasaste todo un día enfermo, como yo ayer. El dolor molesta, la fiebre invade, y lo único que podés hacer es esperar a que tu organismo junte fuerzas para recuperarse.

Finalmente llega la hora de irse a dormir –aunque quizás te pasaste el día entero en cama– y tu último pensamiento es “por favor, necesito sentirme mejor”.

Entonces llega la mañana. Abrís los ojos, das un par de vueltas en la cama, y hay algo diferente. Solo te toma unos segundos darte cuenta: ya estás bien. El sueño, el descanso, los medicamentos o lo que sea han surtido efecto y el nuevo día trae una sensación de bienestar.

Así me desperté yo esta mañana, y aunque ahora, un par de horas después, me sienta un poco molesta de nuevo, nada opaca ese momento en el que respirás tranquila sabiendo que lo peor ya pasó.