Mea culpa

Creo que nada habla peor de una persona que oírla hablar mal de otra a sus espaldas, por eso siempre digo que ante estas situaciones uno debería desconfiar del “mal hablante”.

Estos últimos días me di cuenta que yo misma me dejé influenciar por palabras de otros sobre gente que realmente no conozco. Me siento algo decepcionada de mí misma con respecto a la situación.

A niveles prácticos no es realmente importante, no es un big deal; no se trata de personas que conozca (o me conozcan a mí), y como yo no hablo de la gente, tampoco los afecté.

Pero en el fondo sé que dejé distorsionar mi visión de alguien en base a las palabras de otros (por confianza o cercanía), rompiendo uno de mis “mandamientos personales”.

Así que hoy es día de reboot, de resetear mis prejuicios, de dejar que cada uno se muestre por quien es y luego sacar mis propias conclusiones. Que solo serán mías, sabiéndolas completamente subjetivas.