Haciendo de blogger y webadmin

compucat

Esta tarde en vez de dormir largas y ostentosas siestas (que me las tendría más que merecidas), decidí sentarme y cuidar a mis blogs, sobre todo Acceso Directo, que lo tenía un poco descuidado y con una larga lista de cosas para hacerle.

Así que con el teclado bajo las manos, inspiración y paciencia, me dediqué a:

Modificar el “Acerca de mi”, el “Acerca del blog”, arreglar el formulario de contacto (cambié a Contact Form 7), integrar A-D con mi cuenta personal de Twitter (con Twtiter Tools, gracias a Mati Laporte por la recomendación).

También cambié las imágenes del header de Vitamina (pueden ir viéndolas en los distintos tipos de páginas: posts individuales, archivos, categorías, páginas, 404…).

Y actualicé los blogrolls de los dos blogs, que no sé por qué los tenía tan vacíos. Puse a muchos blogs amigos y/o que admiro, repartidos entre ambos blogs sin seguir un criterio en especial.

Todavía queda mucho por hacer, pero estoy con pilas y ganas de dejar todo medianamente listo durante el fin de semana,

Las dicotomías

Dicotomía

Ayer me quejaba porque estaba tratando de escribir algo que vengo masticando hace muchos meses y no me salía bien. Pero gracias a una charla con @geekotic (sobre algo que no tenía que ver con este post), me di cuenta de una característica que tengo, algo completamente personal,  y que es la filosofía detrás del post que quería escribir originalmente. Y es que no creo en las dicotomías.

Creo que si hay algo que me trajo problemas a lo largo de mi vida, es eso. Las cosas que muchos piensan que son incompatibles, yo trato de integrarlas. Tengo una tendencia muy natural a integrar.

No creo en la dicotomía entre buenos y malos, santos y pecadores, inteligentes e ignorantes. Creo que la vida es demasiado compleja y rica como para pensar que solo hay blanco y negro.

Creo que se puede ser un alumno de 10 y tener una vida social. Creo que se puede disfrutar de trivialidades y tener preocupaciones profundas al mismo tiempo. Creo que se puede ser amiga de los tragas y de los populares. Creo que se puede ser linda e inteligente (o fea y tonta). O madre, mujer, amiga, hija, amante, puta, dama, todo en una sola persona.

Cuando limitamos nuestra mente a un estereotipo u otro (porque todos lo hacemos), estamos negando la complejidad de la vida, no aceptando que somos humanos, y como tales, somos capaces de mucho más.

Yo quiero hacer todo lo que pueda para vivir en un mundo mejor, en muchos niveles distintos, y también quiero poder decir boludeces, porque ayuda a hallar un equilibrio. Quiero deleitarme con un cuento de Borges, fascinarme con sus metáforas e investigar sus referencias a la numerología, y también quiero mirar Gossip Girl cuando sale un capítulo nuevo. No quiero elegir, quiero integrar.

Por supuesto, yo también tengo mis dicotomías y mis prejuicios, aunque trato de eliminarlos. Pero los tengo, porque soy humana, ni perfecta ni fallada. La propuesta es a dar un paso más adelante. Ni tesis, ni antítesis. Síntesis.

No nos cerremos, no nos limitemos.  Ya es un buen momento para dejar el pensamiento lineal, abrazar el paradigma de la complejidad, ir por más, no por menos.

No dejes de respirar

Respira

Puede parecer una obviedad. Pero cuando todo parece estar mal, cuando no encuentro la fuerza, cuando siento que no puedo hacer nada y que en cualquier momento me derrumbo en un mar de lágrimas, lo que más me ayuda es simplemente eso.

Respirar hondo, y mirar para arriba.

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p align=”justify”>Foto: MiniID

Ladran, Sancho

Durante la campaña de NO al impuestazo recibimos muchas críticas, pero no tanto hacia nuestra idea o lo que defendíamos, sino hacia nuestra forma de hacer las cosas.

Gente sentada sin hacer demasiado, en contra del impuestazo, diciéndonos, a los que nos estábamos rompiendo el alma por hacer algo, que lo encaramos mal: que es muy superficial, que no sirve de nada, gente cuestionando nuestras intenciones (¡como si leyeran la mente!) o, lo más ridículo, dando a entender que por nuestra clase social (que tampoco conocen) no tenemos derecho a reclamar nada.

Comentarios como “Y bueno, si quieren un iPhone, que lo paguen más caro” (comentario de alguien que, supongo, jamás trabajó, y que además no supo interpretar el mensaje). Incluso alguien me mandó un video de niños pasando hambre, acusando de superficial la campaña (yo hago algo por defender la educación de mi pueblo, lo invito a él a que me diga qué hace por el hambre del suyo, a ver si puede).

Yo no soy publicista, ni política, ni sé nada de marketing, pero me parece que las fotos (divertidas, tontas, superficiales, como les quieran decir) lograron que el tema se ponga en boca de muchísima gente, a favor o en contra de nosotros, pero todos hablando del impuestazo. A veces hay que ir con algo más liviano o “fácil” para llegar. Textos kilométricos con números y datos, para bien o para mal, no llaman la atención. Y lo que queremos es que esto se sepa.

Además de las fotos, que a tanta gente “ofendieron” pero que tan buen resultado dieron, estamos todos rompiéndonos el alma por lo que consideramos justo. Hay un blog que en pocos días y sin más apoyo que nuestra fuerza de voluntad movió muchísima gente.

Mis compañeros se están reuniendo con medio país más o menos, dialogando, tratando de que el mensaje llegue a los que más pueden ayudar para frenar una ley que nos va a perjudicar a todos.

Estamos marchando, y a veces me pregunto si todos los que hablaron por hablar, los que criticaron nuestros medios y nuestras ideas (muy cómodos, esperando que alguien más se encargue), van a poder relacionar que los mismos “boluditos” de las fotos son los que están moviendo cielo y tierra para defender a todos.

Me conmueven, por ejemplo, las palabras de Milagros, quien aunque en un principio no le pareció la mejor forma de encarar las cosas, no salió a criticar destructivamente, y pudo captar lo que tanto me esfuerzo porque muchos entiendan: no tenemos la fórmula de cómo hacer perfectas las cosas, solo buena voluntad y mucha fuerza para seguir adelante, aprendemos sobre la marcha. Alguien tiene que hacerlo.

Yo, por mi parte, tengo la enorme satisfacción de saber que, por lo menos una vez en mi vida, en vez de quedarme sentada esperando que alguien más resuelva los problemas que el gobierno nos impone, me moví e hice algo para defenderme. Dé resultado o no, es más de lo que muchos pueden decir.

PD: La frase de “Ladran, Sancho” nunca fue escrita por Cervantes, ¿sabían?

No al impuestazo

Todos

En las fotos y detrás de ella somos muchos los que decimos NO a un impuesto que agranda la brecha digital.

En esta campaña participamos Conz de Butano, Roger de E-Laws, Esteban Bianchi, Fabio, Gonzalo Alonso, Ignacio Ricci, Juan Rossi, Polly Pop, Milton de Que la pases lindo!, Capitán Intriga de Son cosas mias, Pablo de Te mataría, Bruno de Un Pingüino, Pablo de Unblogged, Flor de Insomnia Blog, y quien les escribe desde Acceso Directo.

Pero también hay más campañas y causas en la red, y todas y cada una de ellas son valiosas y tenemos que aprovecharlas para hacernos oír.

Elijan la que más les guste y difundan. Digamos todos juntos: NO.

Enlaces: NO al impuestazoGrupo de Flickr