De comentarios, amargos y criticones

hulk

Sale post catártico, porque estoy harta, harta, muy harta de los comentarios mala leche que critican la forma en la que escribo yo (o cualquiera de mis amigos y colegas). Así que voy a poner algunas cosas en claro:

Escribo sobre tecnología. Eso hace que una gran parte de las palabras que leo estén en inglés y su traducción al español sean neologismos. Si yo te digo “textear” en un post de celulares, o “postear” en un artículo sobre blogs, se entiende perfectamente lo que digo. Y en un contexto donde la mayor parte de las noticias se sabe que vienen de países anglosajones, no debería ofender a nadie.

Soy humana. A veces me falla la gramática o la ortografía, y no porque sea una ignorante descuidada, sino porque no soy perfecta. Más que eso, a veces tengo typos (sí, te lo pongo en inglés, porque soy bilingüe y me gusta más la palabra typo). No me ataques personalmente por errores que cometemos todos.

No soy soberbia, y agradezco muchísimo que se me corrija, porque es la posibilidad de seguir aprendiendo y mejorando. Ahora bien, agradezco muchísimo que se me corrija de una forma respetuosa y con ánimo de ayudar, no desde los comentarios pedantes que suelen dejar, como si fuesen los amos y señores de la lengua española, y que en realidad se trasluce que no buscan ayudarte a mejorar tu escritura, sino a humillarte (y si tenés necesidad de hacer quedar mal a otros, o hacerles pasar un mal rato solo para sentirte mejor o más importante, avisame, te paso el número de un psicoterapeuta buenísimo).

Si me vas a corregir, no tengas errores en tu comentario. Porque se nota todavía más que lo hiciste solo para molestar.

Y, por favor, recuerden siempre que español se habla en más de 20 países, cada uno con sus peculiaridades. Atacar porque no escriben de la misma forma que en sus propios países es racismo. Punto.

Solo eso por ahora.

[Imagen]

El elenco de mi vida

Lifecast

Esta imagen que encontré en We Heart It resume inesperadamente bien lo que me estuvo pasando en estos últimos tiempos.

Mi vida tiene un elenco que la rompe: amigos de oro, enemigos siniestros, aliados incondicionales, sabios consejeros y personajes inesperados que le ponen el condimento justo.

Ahora, entender la trama, quién es quién, cómo relacionarme con ellos, y sobre todo, cuál es “la misión” de mi propio personaje en esta película, no es tarea fácil. Y eso, justamente, es lo que la vuelve caótica y divertida.

24

Life 

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p align=”justify”>A partir de este momento (8 de junio 2009 00:16 GTM -3) hace 24 años que respiro. Muchas felicidades a todos los que me soportan desde entonces (y desde hace menos, también).